Llegan empresarios brasileños y el FdT espera que le pongan presión a Bolsonaro

por Patricia Valli default Foto: CEDOC Las declaraciones del brasileño Jair Bolsonaro contra el presidente electo Alberto Fernández y su búsqueda de una apertura comercial tensionan la relación, y el sector privado industrial se reúne para evitar un mayor daño a la caída del intercambio entre los dos países. Así, una delegación de la Federación…

Llegan empresarios brasileños y el FdT espera que le pongan presión a Bolsonaro

por Patricia Valli

default Foto: CEDOC

Las declaraciones del brasileño Jair Bolsonaro contra el presidente electo Alberto Fernández y su búsqueda de una apertura comercial tensionan la relación, y el sector privado industrial se reúne para evitar un mayor daño a la caída del intercambio entre los dos países. Así, una delegación de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp), encabezada por su director ejecutivo, Thomaz Zanotto, llegará esta semana a Buenos Aires para reunirse con sus pares del sector privado, aunque también aspiran a ser recibidos por integrantes del equipo de Alberto Fernández en la calle México al 400.

Los asesores del presidente electo en materia comercial, por su parte, marcan que hasta ahora la industria brasileña se mostró “pasiva” frente a las políticas propuestas por Bolsonaro, que incluyen la rebaja del arancel externo común del Mercosur –la política arancelaria consensuada en el bloque– a la mitad de los valores actuales en la mayoría de las categorías. El AEC promedia 14% y la intención de Brasil es bajarlo al 7%. “Es un peligro para la industria y una mala señal para el Mercosur”, aseguró uno de los asesores de Fernández. Desde el Frente de Todos reconocieron que esperan que los industriales brasileños resulten aliados para hacer frente al sector más aperturista del país vecino. “Si se cumple esa baja del arancel, dejamos de producir autos”, advierten.

En la Cancillería, que todavía bajo la gestión de Mauricio Macri tendrá a su cargo participar de la próxima reunión del bloque regional el 5 de diciembre, aseguran que Argentina no acompañará la propuesta de baja del AEC. “Preferimos que la baja de aranceles sea a través de acuerdos comerciales. Acabamos de cerrar el acuerdo con la Unión Europea”, recuerdan, y coinciden en que “es una mala señal”.

Agenda. La misión de la Fiesp tiene previsto reunirse con sus pares de la Unión Industrial Argentina y también visitará la Cámara de Importadores el miércoles. El encuentro con la UIA se enmarca en el Cembrar, el Consejo Empresarial entre la Argentina y Brasil, con eje en la relación bilateral y las perspectivas de Brasil.

El ministro de Hacienda Paulo Guedes, artífice de la política de apertura, aseguró ayer que Brasil debería recuperar el próximo año la calificación de grado de inversión y estimó que este año crecerá 1%, y 2,5% el próximo.

La recesión argentina impactó en la caída de las compras a Brasil de casi el 40% en diez meses, mientras que las exportaciones tampoco sobresalieron: en el año acumulan una baja del 4%. En ese contexto, el intercambio entre los dos países cayó un 25% en lo que va del año. Pese a eso, el saldo comercial se revirtió. El déficit de US$ 4.321 millones de enero a octubre de 2018 pasó a ser un superávit de US$ 664 millones en 2019.

En ese marco, tras la confirmación de Fernández, Bolsonaro envió señales de confrontación política. Aseguró que no asistirá al cambio de mando, calificó de “error” el resultado en las urnas, e incluso aseguró –en un tuit que después fue borrado– que ciertas empresas dejaban Argentina para ir a Brasil. Mencionó a MWM, L’Oréal y Honda, y las firmas lo desmintieron. “No solo no tenemos previsto irnos de la Argentina sino que vamos a ampliar nuestra producción”, aseguraron fuentes de L’Oréal, que recordaron que en abril del año pasado invirtieron US$ 20 millones. Las empresas estiman que, en tiempos de fake news, el mandatario tomó noticias viejas para su declaración.

Una de las lecturas que se hacen sobre la confrontación de Bolsonaro es que busca resquebrajar el Mercosur para negociar acuerdos bilaterales. En ese marco, Brasil decidió hacer uso de un cupo para comprar trigo sin aranceles fuera del Mercosur, algo que estaba avalado por la OMC pero que el país vecino nunca utilizó para privilegiar la producción regional. Argentina es un importante exportador de trigo a Brasil. Ese cupo, según Cancillería, representa el 10% de la importación brasileña del cereal.


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