¿Estafa al Estado? Denuncian que médicos atienden solo 30 minutos en hospital público

Vecinos del interior de Catamarca se quejaron porque los médicos van por 15 o 30 minutos y se retiran. Lo peor de todo es que queda asentado en el cuaderno donde se registra el ingreso y egreso de los profesionales. Una suerte de estafa al Estado, porque tienen un horario que cumplir y no lo…

¿Estafa al Estado? Denuncian que médicos atienden solo 30 minutos en hospital público

Vecinos del interior de Catamarca se quejaron porque los médicos van por 15 o 30 minutos y se retiran. Lo peor de todo es que queda asentado en el cuaderno donde se registra el ingreso y egreso de los profesionales. Una suerte de estafa al Estado, porque tienen un horario que cumplir y no lo hacen, perpetrando un grave delito que atenta contra la salud pública. Encima, queda asentado en las planillas con la mayor impunidad.

El problema del faltante de médicos -sobre todo en el interior- es crónico. La necesidad, por un lado, incomoda a los nuevos profesionales, que aceptan (muchas veces forzados) a trabajar en zonas inhóspitas; mientras que en la capital de Catamarca, por lo general, es un privilegio desempeñarse en el sector privado por una cuestión estrictamente económica.

Sin ir más lejos, en el Hospital San Juan Bautista de la capital de Catamarca, los médicos de “planta” atienden rápidamente a los pacientes que están y se retiran antes del horario establecido en el ámbito de la salud pública con el objeto de seguir sus actividades en las clínicas y sanatorios privados.

Volviendo al interior, el Hospital René Favaloro de la localidad de Medanitos se encuentra sin ambulancia (se la llevaron y nunca más volvió) y la única esperanza es que llegue el médico durante la semana, pero los profesionales -al no cumplir tampoco con el horario-  dejan sin cobertura médica ni posibilidades a los habitantes en caso de enfermedad (por lo menos hasta la próxima semana). Por caso, en el registro que ilustra la nota, figura un médico de apellido De La Fuente que va a las 12 horas y se retira a las 12 y 37, mientras que otro día va a las 16 y 30 y se retira a las 17. En una visita solo atendió 37 minutos y en otra, 30 minutos.

Si esto no es un robo, ¿qué es? No hablemos únicamente del incumplimiento de los deberes y del juramento hipocrático, sino de también del robo que nos están haciendo a todos, porque estamos pagando por una función que los médicos no están cumpliendo. El sueldo del profesional se paga con nuestros impuestos. Si no hay nadie, debe quedarse igual a cumplir horario. Mire si todos hiciéramos lo mismo. Qué desparpajo e impunidad, nos roban en algo tan delicado como tiempo y salud y, como si fuera poco, queda asentado en la planilla para que todos puedan verlo. 

Por Juan Carlos Andrada.

Especial para El Intransigente (la verdad debe contarse entera… siempre).