Para los productores, Brasil cerró el ingreso de frutas argentinas por “una decisión política”

Río Negro (corresponsal).- Brasil suspendió la totalidad de los ingresos de peras y manzanas provenientes de la Argentina, fundamentando su decisión en la aparición de fruta con carpocapsa, una plaga, en envíos de enero y febrero de este año desde el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.La decisión llega en un contexto de profunda…

Para los productores, Brasil cerró el ingreso de frutas argentinas por “una decisión política”

Río Negro (corresponsal).- Brasil suspendió la totalidad de los ingresos de peras y manzanas provenientes de la Argentina, fundamentando su decisión en la aparición de fruta con carpocapsa, una plaga, en envíos de enero y febrero de este año desde el Alto Valle de Río Negro y Neuquén.

La decisión llega en un contexto de profunda crisis por parte del sector que solo por exportaciones factura anualmente alrededor de $ 15.000 millones de los que Brasil representa alrededor de $ 6.000 millones, unos US$ 150 millones, indican fuentes de la industria.

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“Se resuelve suspender el plan de trabajo que implementó el sistema integrado para el decrecimiento del riesgo asociado a la plaga de Cydia pomonella para la importación de las frutas frescas de pera (pyrus spp), manzana (malis spp) y membrillos (Cydonia de forma oblonga) procedentes de la República Argentina vigente desde noviembre de 2015”, indica el texto con la firma de Carlos Goulart, director del Departamento de Sanidad Vegetal y Consumos Agrícolas (ABPM), que apareció publicado en las últimas horas en el Boletín Oficial de Brasil.

Aunque la medida tomó por sorpresa al gobierno nacional lo cierto es que los productores y los exportadores de fruta ya venían recibiendo claras señales de que esta decisión podía caer de un momento a otro profundizando los problemas que soporta la industria desde hace unos 15 años.

Entre enero y febrero el ministerio de Agricultura brasilero dispuso el rechazo de 9 camiones con peras y manzanas por un total de unas 200 toneladas. El siguiente paso se conoció este miércoles.

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Los productores insisten en que la medida tiene condimentos fuertemente políticos más allá de que la presencia de carpocapsa es real, explican.

“Se suman varios elementos en una misma situación, la carpocapsa y también la decisión política de Brasil de proteger a sus propios productores lo que está dentro de cierta lógica”, señaló a Clarín Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de fruta de Río Negro y Neuquén. Hernández es uno de los que mejor conoce las raíces del conflicto.

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En 2015 fue uno de los más de 200 productores que bloquearon el puente ferrocarretero que une Río Negro con Neuquén en reclamo por la suspensión de las exportaciones con Brasil y la falta de políticas nacionales concretas para con los chacareros.

“Esto no ha variado, no es una cuestión de ahora sino de años y años de ausencia del Estado, nosotros venimos denunciando la situación y ahora las medidas de Brasil golpean a un sector que ha sufrido mucho. Suspender las importaciones fue una medida política de Brasil porque el mercado que ellos tienen es enorme, hay espacio para todos y necesitan de nuestra fruta”, agrega. El empresario dijo que hace dos años que el organismo de control de Brasil no viene a Alto Valle a confirmar el estado de las chacras.

La Carpocapsa (Cydia pomonella) es mejor conocida como gusano o polilla de la pera y la manzana y puede expandirse entre las chacras, además de que afecta seriamente la calidad de la fruta de exportación la que, en teoría, debe tener color y formas “perfectas” en los mercados de mayor interés.

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“Se conjugaron tres cosas: falta de financiamiento adecuado ya que los productores venían endeudados, devaluación fuera de término porque se vendió a 20 pesos y se hace el plan sanitario a 40 pesos, y el clima, con 180 mm de lluvia en los dos meses críticos, momento en que se hacen los tratamientos más importantes. Muchos productores lo aplicaron, llovió y no pudieron repetir tratamientos”, dijo a este diario una alta fuente de la industria.

Por estas horas funcionarios de Senasa y de la Secretaría de Fruticultura de Nación se encuentran negociando aceleradamente una suspensión de la medida para que los camiones que esperan en la frontera y la fruta que permanece en frío en los frigoríficos del Alto Valle puedan comenzar a ingresar lo antes posible, dicen funcionarios de Río Negro.

“Esta suspensión es una luz amarilla que nos pone Brasil. Estamos trabajando desde cada uno de los sectores involucrados, públicos y privados, para lograr que se levante lo antes posible la suspensión”, señaló en un comunicado el vicepresidente del Senasa, Guillermo Rossi.

Con el propósito de retomar a la brevedad las exportaciones, el Senasa sostiene negociaciones con el Departamento de Sanidad Vegetal del Ministerio de Agricultura Pecuaria y Abastecimiento (MAPA) brasileño, informaron oficialmente el gobierno.

“Nosotros venimos aplicando todas las medidas contempladas en el plan de trabajo acordado con Brasil en 2015 y que hasta ahora había dado muy buenos resultados, pero este año se han dado intercepciones. Por ello extremamos los controles, un trabajo que estamos realizando junto con las provincias y el sector privado, con quienes nos reunimos la semana pasada”, agregó Rossi.

La Argentina exporta a Brasil unas 120.000 toneladas anuales de fruta desde el Alto Valle, de las cuales 90.000 son peras y 30.000 manzanas. La actividad de la fruta da empleo a más de 50 mil personas en Río Negro y Neuquén entre trabajos directos e indirectos. El sector exporta 320.000 toneladas de peras y 200.000 de manzanas.

El sector padece una desgastadora crisis desde hace una década y media debido a la falta de inversión tecnológica, la escasa renovación de variedades competitivas, los altos costos de mano de obra y mantenimiento de las chacras y el crecimiento de competidores muy industrializados, como Nueva Zelanda y Chile que han acaparado los mercados internacionales.

NE