Lionel Messi, el crack que cambió la historia del Superclásico universal

Nadie sabe cuántas veces caminó Lionel Messi por el Paseo de la Castellana, allí donde se luce el Santiago Bernabéu. Es una de las manzanas más conocidas y deseadas de la capital española. Pero todos saben que ese muchacho rosarino, criado al amparo del fútbol, es el demonio más temido del Real Madrid. Cuando tenía el pelo…

Lionel Messi, el crack que cambió la historia del Superclásico universal

Nadie sabe cuántas veces caminó Lionel Messi por el Paseo de la Castellana, allí donde se luce el Santiago Bernabéu. Es una de las manzanas más conocidas y deseadas de la capital española. Pero todos saben que ese muchacho rosarino, criado al amparo del fútbol, es el demonio más temido del Real Madrid. Cuando tenía el pelo más largo o ahora que usa barba. Un insoportable para la historia blanca de la Casa Blanca. Desde que el chico que se probó en River en la Cancha 7 de Ciudad Universitaria y no quedó llegó a La Masía, la historia cambió.

Ahora, en este duelo de gigantes, la historia quedó empatada. 95 a 95, en cuanto a victorias. Mérito de la Era Messi. El “puto amo”, debería decir una de las víctimas del recorrido, el ex entrenador del Real Madrid, José Mourinho. Leo hizo 15 tantos en 19 partidos en el Bernabéu.

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Sirve un puñado de datos:  hasta 2003, Barcelona sólo había ganado 13 veces en Madrid. Desde 2004 ya van 12 triunfos en 22 visitas. El próximo puede ser un hito, una bisagra. El quiebre sintomático. Sí, también a pesar de este Real Madrid tricampeón de Europa. Después de 87 años el Barcelona puede pasar al frente en el historial de este duelo enorme.

Messi hace todo. Juega. Es el máximo anotador de la historia del partido más esperado en el mundo (el que más televidentes atrae). En el recorrido de récords a cada paso lo superó a otro de esta tierra, el inmenso Alfredo Di Stéfano, llegado desde Colombia al Real Madrid. 

Más, otro detalle que ofrecen los datos duros: en la última década, Barcelona -el de Messi- se impuso en diez ocasiones en la casa mágica del archirrival. Para Messi, parece, el Bernabéu es un patio añadido a su casa. Se siente cómodo. Aunque lo silben, aunque los Ultras Sur le griten barbaridades inaceptables. 

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Este sábado desde las 16.45, el Real de Santiago Solari quizá jugará su última ficha en la Liga. Está a nueve puntos del líder Barcelona. El encuentro será televisado por ESPN 2. 

​Los entrenadores ofrecieron palabras para esta Cita del Desempate, como la presentan tantos medios en España. 

“Es verdad que el Madrid es un rival directo para nosotros y valoramos el hecho de que no gane y el espaldarazo que sería nosotros, pero no olvidemos que hay otros equipos y que la Liga se está por decidir”, dijo el entrenador del Barcelona, Ernesto  Valverde, en la conferencia de prensa previa al encuentro.

Y añadió: “Es muy difícil con un mismo equipo repetir resultado, intentaremos ganar porque la Liga así lo demanda, queremos ir a por la victoria, nos daría un golpe de moral importante de cara a los partidos que quedan”.

Santiago Solari, que mucho conoce este duelo desde sus días de jugador cuando la Casa Blanca era casi invencible, también ofreció palabras: “Estamos otra vez de pie y con ganas de puntos. El destino ha querido que sea contra el mismo rival, otra vez el gran clásico del fútbol español y lo disputaremos con todas las ganas, con el mismo espíritu para mejorar las cosas que hicimos mal y mantener lo que hicimos bien“, 

El antecedente del golpe reciente también es parte de esta antesala. Barcelona eliminó al Real Madrid el miércoles en las semifinales de la Copa del Rey con una goleada de visitante. Ahora va por más: sacarlo de la carrera por el título en la Liga.

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Curiosidad o absurdo: ese día Messi no jugó como tal. Incluso ante semejante ausencia, los culés consiguieron resolver la instancia. Luis Suárez, con una actuación memorable lo hizo posible.  

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Este partido también ofrece carácter decisivo. Para el Real Madrid no hay lugar para tropiezos ni para empates. Saben todos, los de adentro y los de afuera, que el demonio menos deseado estará ahí, bajo el cielo de Madrid. Messi va por más historia. El Real -capaz de ganar casi todo como en los días de Ferenc Puskas– sabe que contra el crack rosarino todo es más difícil. 

Otra vez…

La historia espera.