“Mi marido era la sombra de Néstor Kirchner”

El 24 de enero pasado, Carolina Pochetti, viuda del secretario privado de los Kirchner, Daniel Muñoz, declaró ante la Justicia todo lo que aseguró saber sobre la fortuna que “heredó” de su esposo. Daniel Muñoz murió de cáncer en el 2016. Su mujer declaró como arrepentida, en el marco de la causa de los “Cuadernos…

“Mi marido era la sombra de Néstor Kirchner”

El 24 de enero pasado, Carolina Pochetti, viuda del secretario privado de los Kirchner, Daniel Muñoz, declaró ante la Justicia todo lo que aseguró saber sobre la fortuna que “heredó” de su esposo.

Daniel Muñoz murió de cáncer en el 2016. Su mujer declaró como arrepentida, en el marco de la causa de los “Cuadernos K”, ante el fiscal Carlos Stornelli y el fiscal Carlos Rívolo. Y luego fue el juez que instruye este caso de corrupción monumental, Claudio Bonadio, quien homologó su acuerdo y la dejó en libertad tras procesarla por el delito de lavado de dinero.

Por otro lado, los testaferros y consejeros contables de Muñoz se habían acogido al régimen de “imputado colaborador”.

Pochetti, por su parte, confesó: “Mi marido era la sombra de Néstor Kirchner”, frase que repitió varias veces. Luego lloró. Y reveló que recién se enteró de la verdadera dimensión de su patrimonio tras el fallecimiento de su esposo.

La viuda relató que sufrió durante los últimos tres años el acoso de testaferros, asesores y un abogado que querían quedarse con millones de dólares que le fueron señalando dónde estaban y bajo qué fachada.

Por su parte, el juez Bonadio, que instruye el caso “Cuadernos K”, y los fiscales Stornelli y Rivolo, acaban de iniciar la búsqueda de ese tesoro para poder embargarlo, y luego decomisarlo.

Según los investigadores, la plata de Muñoz, en realidad tenía otro dueño: los Kirchner. Así se lo indican varias pruebas del expediente, como más declaraciones de arrepentidos y documentación.

“Quiero manifestar a donde se condujeron o reconvirtieron los fondos. Voy a decirles lo que sé. Mi lugar no es un lugar fácil. Yo estoy sola, no tengo respaldo de ningún tipo”, comenzó diciendo la empezó la viuda de Muñoz, en su primera declaración como arrepentida.

El juez Bonadio envió exhortos a las autoridades del “Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte”, donde solicita que se embarguen las inversiones de Muñoz y sus testaferros.

Aparentemente, son millones de dólares, euros y libras esterlinas que estarían bajo jurisdicción de la monarquía parlamentaria de Isabel II y la primera ministra Theresa May.

Otra parte de los millones se detectaron en Estados Unidos. Se siguió su rastro hasta descubrir de nuevo esa plata que se quiso fugar a través de cuentas bancarias de otros países; y en inversiones en la Argentina: mansiones, autos de lujo y también antiguos, de colección; más casas, más autos; compañías de renombre dedicadas a la producción de maquinaria para la salud, un laboratorio, una cadena de farmacias, negocios de otro tipo en la Patagonia.

Pocchetti conoció con Muñoz las playas de Conckbum Town, la capital de las Islas “Turcas y Caikos”. Fue allí que Pochetti invirtió alrededor de 30 millones de dólares para comprar un terreno en el que se levantaría un hotel majestuoso.

 “Solo tenía participación en una de las off shore creada en las Islas Vírgenes Británicas. Era la tenedora de las acciones de Gold Black Limited y no sé si también de una parte de Old Wolf Limited. Recuerdo que Muñoz no quería figurar porque había sido funcionario público, por eso aparecía yo” reveló Pochetti.

“Hasta poco antes de la muerte de mi marido nunca supe el total de las inversiones. Me enteré cuando ocurrió el cambio del paquete accionario” confirmó la viuda.

Por otro lado, Pochetti denunció al abogado al que Muñoz le confió parte de su contabilidad y su defensa judicial, ya que su dinero era investigado por el juez federal Luis Rodríguez.

Ese letrado se llama Miguel Ángel Plo. El abogado fue quien la presionó para vender todos los bienes con el objetivo de ocultárselos a la Justicia. Y quien, según ella, tramitó el pago de una coima al juez por US$ 10 millones. Hoy, Pló está preso por este caso.

La Justicia no tiene por ahora realizado un cálculo exacto y oficial, pero estiman que la fortuna de Muñoz ronda en los 240 millones.

“Tengo este problema. Me quedé con todo este dinero a mi nombre, y no se lo quiero dejar a mi mujer, es parte de una fortuna que no es mía” repetía Muñoz antes de morir. Así le habló a otro arrepentido, Juan Manuel Campillo, ex ministro de Hacienda de Santa Cruz, que afirmó en la Justicia que se sobreentendía “en el aire” que los dueños de esa plata eran “Néstor y Cristina”.

 “En realidad, no sé si era la plata de Néstor o si la compartían. Es un secreto que se llevaron los dos a la tumba” sostuvo Pochetti. 

En cuanto sus inversiones en las Islas “Turcas y Caikos”, Pochetti dijo que recuerda poco: “Las tierras las vi porque me la señalaron en una oportunidad cuando fuimos a comer al Hotel Amanyara”. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos acercó información al respecto.