El Gobierno se resigna a la rebeldía radical, pero con un límite

Las críticas no gustan y mucho menos si provienen de boca de sus principales socios, esos que lo proveen de un candidato competitivo en cada rincón del país.

El Gobierno se resigna a la rebeldía radical, pero con un límite

Las críticas no gustan y mucho menos si provienen de boca de sus principales socios, esos que lo proveen de un candidato competitivo en cada rincón del país.