“Antes no garpaba llenarse la boca hablando de sororidad”. ¡Fuertísima crítica a Jimena Barón!

Jimena Barón y Daniel Osvaldo comenzaron recientemente una guerra mediática sin fin. Ella lo chicaneó a través de Twitter, él le devolvió el golpe ¡y comenzó la durísima batalla! Ahora, además, se sumó a la polémica Ana Oertlinger, quien es mamá de Gianluca, uno de los cuatro hijos del exfutbolista.  La mujer utilizó Instagram para dejar…

“Antes no garpaba llenarse la boca hablando de sororidad”. ¡Fuertísima crítica a Jimena Barón!

Jimena Barón y Daniel Osvaldo comenzaron recientemente una guerra mediática sin fin. Ella lo chicaneó a través de Twitter, él le devolvió el golpe ¡y comenzó la durísima batalla! Ahora, además, se sumó a la polémica Ana Oertlinger, quien es mamá de Gianluca, uno de los cuatro hijos del exfutbolista.  La mujer utilizó Instagram para dejar un largo mensaje donde recordó su disputa con Jime, cuando era ella quién denunciaba al Daniel por no hacerse cargo de su hijo. 

“Así como en ese entonces expuse mi verdad, hoy siento la profunda necesidad de hacerlo. En aquel entonces me tocó a mí bancarme que salga a bardearme sin siquiera conocerme porque eso generaba una nota. En ese entonces no garpaba llenarse la boca hablando de sororidad entre mujeres”, escribió Ana, muy indignada. 

Luego acusó a la exparticipante del Bailando de haberla atacado en su momento, cuando ella le exigía a su ex que viera a su pequeño. “Me tildó de mentirosa y mala persona, utilizando su figura pública y mi anonimato. Nunca fue una mentira. Hoy siento que se utiliza mi historia y la del ser más importante de mi vida como precedente”, señaló.

Luego, defendió Osvaldo, en su rol como padre. “La realidad es otra. Vos sos otro. No solo con el hermano de mi hijo sino también con mi hijo. Yo no sé si creciste, maduraste, o simplemente cambiaste porque las fichas caen. Lo único que sé es que pasó. A mí no me lo cuenta nadie. Yo lo veo cada vez que nos cruzamos para que pases tiempo con el nene (muchas veces con el más chiquito presente)”, expresó.

“A mí tampoco me lo contó nadie que le festejaste el cumple al peque en la privacidad familiar (festejo del cual mi hijo fue parte, el tema es que no subiste la foto) sino que lo vi con mis propios ojos”, siguió Oertlinger. Y concluyó: “El pasado no se borra, sino que se pueden corregir actitudes, se puede mejorar, siempre se puede si uno se lo propone. Los únicos que van a dar el veredicto final son los chicos cuando crezcan. Cada uno sabe. Ellos saben y las memorias no se las cambia nadie”.