Científicos argentinos lograron frenar el segundo cáncer más letal

Científicos del CONICET y la Universidad Nacional de Rosario (UNR) lograron descubrir cómo detener el avance del hepatocarcinoma, uno de los cánceres de hígado más letales. Según explica el líder el equipo, tal resultado de alcanzó con el quite de glucosa y la administración de una droga utilizada en el tratamiento de la diabetes. “El…

Científicos argentinos lograron frenar el segundo cáncer más letal

Científicos del CONICET y la Universidad Nacional de Rosario (UNR) lograron descubrir cómo detener el avance del hepatocarcinoma, uno de los cánceres de hígado más letales. Según explica el líder el equipo, tal resultado de alcanzó con el quite de glucosa y la administración de una droga utilizada en el tratamiento de la diabetes.

“El carcinoma hepatocelular o hepatocarcinoma es un cáncer de hígado que ocupa el segundo puesto entre los cánceres más letales. Esto se debe, en gran parte, a su alta velocidad metastásica intra y extra hepática”, explicó el biólogo Christian Favre, a la cabeza del equipo de investigación.

El descubrimiento surgió a partir del trabajo realizado por un equipo de investigadores del el Instituto de Fisiología Experimental (Ifise, Conicet-UNR) liderado por Favre, con la participación de Anabella Ferretti, Evangelina Almada, Facundo Tonucci, Cecilia Larocca, Alejandro Pariani y Florencia Hidalgo. Actualmente, el estudio fue publicado por la revista Scientific Reports.

“En este caso se estudió la migración y la invasión de células, cómo se modificaban ante un estrés de energía, que es básicamente sacarle a las células su comida”, señaló Favre. Además, contó que desde 2009 estudian “a nivel molecular de qué manera las células normales y tumorales del hígado toman distintos caminos cuando son sometidas a estrés energético”.

“Por ejemplo, dejan de dividirse y activan programas de muerte, o, en este caso, disminuyen su velocidad de movimiento”, detalló y agregó que, con su grupo analizaron “cuáles son las proteínas que detectan estos cambios metabólicos y desatan estas respuestas”.

Además, explicó que con estas medidas, más la administración de una droga utilizada por diabéticos, se logro “que AMPK, que parece estar especialmente inactiva en este tipo de tumor, se hiperactive a niveles que no se alcanzan de otra forma y pueda entonces conducir a nuevas respuestas antitumorales. Ante la falta de glucosa, más la presencia de metformina en su medio de cultivo, las células migraban e invadían en menor medida que en condiciones normales”.

Es decir que, al darle una crisis de energía a la célula tumoral, ésta responde de varias maneras, pero una de las formas en que responde es migrando, moviéndose a menor velocidad, “lo cual reduce la capacidad de metástasis de las células”, finalizó Favre.