Milagros en la calle: es electrodependiente, tiene un nene de un año y no tiene dónde vivir

Milagros Palavecino tiene unos ojos enormes y mirada adolescente. Pero a sus 20 años, la vida la golpeó duramente. Desde su nacimiento, sufre una enfermedad degenerativa, una neuropatía periférica que heredó de su mamá. Usa silla de ruedas y está conectada a una máquina. Es electrodependiente. En las últimas semanas, a duras penas ella y…

Milagros en la calle: es electrodependiente, tiene un nene de un año y no tiene dónde vivir

Milagros Palavecino tiene unos ojos enormes y mirada adolescente. Pero a sus 20 años, la vida la golpeó duramente. Desde su nacimiento, sufre una enfermedad degenerativa, una neuropatía periférica que heredó de su mamá. Usa silla de ruedas y está conectada a una máquina. Es electrodependiente. En las últimas semanas, a duras penas ella y su pareja reúnen el dinero suficiente para pagar un hotel en Constitución.

Estuvieron en situación de calle con su bebé, Valentín, de casi 12 meses, varias veces desde que el padre de Milagros – que padece un trastorno bipolar- los echó de un departamento que les prestaba en Colegiales.

A pesar de que Milagros y su novio tienen HIV, el nene nació sano. “El embarazo y el parto fueron de riesgo – dice Lila, su prima de 18 años- Los médicos le decían que era ella o él, pero Milagros decidió seguir adelante “.

El hijo de MIlagros nació completamente sano, pero necesita un techo para crecer. Foto: Twitter

A pesar de que tiene el secundario completo, no puede conseguir un empleo por sus problemas de salud. El papá de Valentín, al que conoció por internet, consiguió un trabajo de vendedor precario. “Le dan artículos para comercializar y se queda un porcentaje, pero recién va a cobrar el mes que viene“, explica.

Las necesidades de la familia son muchas. Una vivienda estable, un trabajo digno, ropa para Valentín que crece constantemente, pañales, alimentos, vajilla. También una cánula para traqueotomía y un aspirador de secreciones, un colchón de practicuna. Lo óptimo sería una persona que ayudara a Milagros con el bebé cuando su marido sale a trabajar, porque ella no puede atenderlo adecuadamente estando sola. “A veces, me manda un mensajito y yo voy, pero no siempre puedo, porque estoy en la escuela“, se excusa su prima, que tiene apenas 18 años y está acompañando – omo puede- a la pareja. También necesitan dos celulares, porque el que tienen es prestado y lo comparten, de modo que les es imposible comunicarse entre ellos ante cualquier urgencia.

Con la campaña por redes sociales, se consiguió reunir el dinero para pagarles unos pocos días más de hotel, pero necesitan una solución definitiva. Milagros grabó un video donde resume algunas de sus necesidades, que son innumerables.

Para ayudar a Milagros, llamar al celular 1125418396

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