Por qué Macri puede repetir la hazaña política del 2015

Por Juan Carlos Andrada.- Lo estamos “perdiendo” al presidente Mauricio Macri, que habla sin medir las consecuencias en el mercado y en particular en el dólar. O será que lo hace a propósito para ganar en las elecciones de octubre de 2019, apostando a un discurso que redoble la apuesta sobre ese núcleo duro que le permitió la dicotomía…

Por qué Macri puede repetir la hazaña política del 2015

Por Juan Carlos Andrada.- Lo estamos “perdiendo” al presidente Mauricio Macri, que habla sin medir las consecuencias en el mercado y en particular en el dólar. O será que lo hace a propósito para ganar en las elecciones de octubre de 2019, apostando a un discurso que redoble la apuesta sobre ese núcleo duro que le permitió la dicotomía como estrategia electoral. La misma plataforma que utilizó para alcanzar la Presidencia de la Nación en 2015.

En un escenario de crisis donde el dólar se mueve permanentemente y hace mucho daño, la estrategia de Cambiemos en las próximas elecciones se centraría en lo “político” y no tanto en lo “económico”. En ese sentido la “polarización”, determinante en 2015, explica el discurso del “todo o nada” del Presidente. En donde el “miedo a volver al pasado” con el Peronismo o Cristina debe ser más fuerte que al “miedo al presente” que la coalición gobernante genera con la inflación y el desempleo, en el marco de una economía desfasada.   

Ganar desde lo político implicará elegir al candidato peronista que pueda hacer el papel que hizo Daniel Scioli en aquella instancia electoral, donde el PRO y sus socios pudieron imponerse en la segunda vuelta. Cambiemos además insistirá con el endurecimiento de la política de seguridad. El protagonismo de Patricia Bullrich podría valerle el honor de ser la candidata a vicepresidenta, si la estrategia se despliega en estos términos. En lo económico, el macrismo piensa en 100 días antes de las elecciones de octubre “sin malas noticias”, contando con el desembolso del FMI, la soja y la estabilidad en las tarifas.  

De manera que la acusación de la oposición de que el mundo que describe el Presidente solo existe en su cabeza y no en la realidad de los argentinos, pierde de vista la apuesta duranbarbista de ganar en 2019 con la misma estrategia que 2015 (dicotomía y división). Acá habría que sumar la subestimación que el peronismo tuvo con la “nueva fuerza”, que terminó haciendo lo que era “imposible”.