Sin la economía a su favor, Macri quiere jubilar a CFK

Por Juan Carlos Andrada.- El Gobierno de Cambiemos teme que Cristina Kirchner no sea candidata. Es que según las encuestas, Mauricio Macri conserva un 30 por ciento del núcleo duro que lo hizo Presidente de la Nación y al que le habla, ahora, de forma permanente: “Nosotros, o la vuelta al caos”. Con la “polarización” el PRO podría…

Sin la economía a su favor, Macri quiere jubilar a CFK

Por Juan Carlos Andrada.- El Gobierno de Cambiemos teme que Cristina Kirchner no sea candidata. Es que según las encuestas, Mauricio Macri conserva un 30 por ciento del núcleo duro que lo hizo Presidente de la Nación y al que le habla, ahora, de forma permanente: “Nosotros, o la vuelta al caos”. Con la “polarización” el PRO podría repetir en 2019 el triunfo de 2015. Sin embargo, ese cálculo oficialista tiene altos riesgos por el margen de diferencia entre Mauricio y Cristina en un contexto económico desfavorable para el Gobierno (aumentó la pobreza y la indigencia). Incluso algunos encuestadores ubican a la senadora como vencedora. Aún así, el macrismo apuesta a CFK porque otro sería problema y el análisis político cambia si ella se baja y aparecen otros jugadores con chances reales. Allí Cambiemos podría perder con cualquiera.

Macri sueña con jubilar a CFK y dejar atrás definitivamente el pasado. Con el dólar incontrolable y la economía desfasada, Cambiemos no tiene otra alternativa política para continuar en el poder que profundizar la grieta, pero sin espantar a Cristina al punto tal de que pueda declinar su candidatura. Si ya con la senadora como candidata al macrismo se le complicaría imponerse, el fortalecimiento de otro candidato dentro del peronismo unido podría terminar con las aspiraciones reeleccionistas de Mauricio.

El “miedo al presente” que genera Cambiemos puede ser más fuerte que el “miedo a volver al pasado”. También puede suceder que una tercera fuerza rompa con esa polarización, cuestión electoral preocupante para al oficialismo nacional. Como si fuera poco, algunos socios radicales amenazan con abandonar el barco y cerrar filas con Roberto Lavagna u otro candidato que escuche los planteos que hace años le vienen haciendo al PRO. La sordera del gobierno de Macri respecto a las decisiones políticas y a corregir el rumbo económico, entorpeció y entorpece la relación de la alianza gobernante.   

El macrismo asegura que el kirchnerismo dejó una bomba de inflación atrasada que se mantuvo a base de subsidios y que Cambiemos tiene logros de fondo fundamentales, pero que habría un problema de comunicación de esos objetivos. O sea, las decisiones de Macri serían correctas, pero la comunicación es muy mala porque la gente no está valorando que “el Gobierno está haciendo lo que tiene que hacer” para salir de manera “definitiva”, sin caer de nuevo en los “atajos”. La coalición gobernante cree que con el próximo desembolso del FMI y la venta de la soja, más la estabilidad de tarifas podrá apuntalar la economía y generar un clima electoral más acorde las aspiraciones reeleccionistas de Mauricio, a 100 días de la contienda de octubre. El “plan V” (en alusión a María Eugenia Vidal) se usará solo si es extremadamente necesario.

En tanto, la oposición sostiene que la “herencia” puede haber sido muy pesada, pero que tampoco el PRO supo cómo manejarla y qué hacer con ella. Que el resultado de la política de Macri y el FMI fue la inflación, el desempleo, el “industricidio” (muerte masiva de industrias argentinas), que están lejos de corregir errores y que, por el contrario, agravan los problemas sobre todo cuando habla Mauricio que, en lugar de calmar a los mercados, le inyecta incertidumbre y se dispara el dólar en una suerte de círculo vicioso. Es decir, Macri es parte del problema y ayudaría más si guardara silencio o hablara menos.