Tras subir sin pausa por 7 días, el dólar dio un pasito atrás

La implementación del aumento implica un costo fiscal de $4500 millones,tregua. El BCRA sacó una norma que busca asegurar que la tasa alta llegue al depositante Fuente: Archivo El dólar cerró ayer en baja en el mercado local a $44,65 para la venta minorista, después de encadenar una seguidilla de siete alzas consecutivas que habían…

Tras subir sin pausa por 7 días, el dólar dio un pasito atrás

La implementación del aumento implica un costo fiscal de $4500 millones,tregua. El BCRA sacó una norma que busca asegurar que la tasa alta llegue al depositante Fuente: Archivo

El dólar cerró ayer en baja en el mercado local a $44,65 para la venta minorista, después de encadenar una seguidilla de siete alzas consecutivas que habían llevado ese valor o de $41 a $44,90. Ayer, la divisa reflejó el impacto de un contexto global algo más calmo y respondió a una nueva suba de tasas que avaló el Banco Central (BCRA), luego de emitir una resolución que amplió el límite que los bancos pueden invertir en títulos de deuda que emite la entidad monetaria.

Se trata de una medida que intenta asegurar un traslado más ágil de la suba de tasas que dispone el BCRA a los depositantes, en procura de desalentar una mayor dolarización.

La divisa cerró a un promedio de $44,65 para la venta al público ($43,62 en el segmento mayorista), con retrocesos de 25 centavos (o 0,5%) en cada segmento de negocio, tras haber registrado descensos de hasta 50 centavos en la primera parte del día, aunque no se distanció mucho de sus nuevos máximos nominales.

Fue al cabo de una jornada en la que se notó un repliegue de la demanda que hizo retrotraer los montos operados al nivel de las ruedas previas (US$608 millones), tras el máximo mensual de US$852 millones registrado en la antevíspera.

“La medida descomprimió algo, pero ese efecto puede ser pasajero porque hoy será el último día hábil del mes y habrá muchos bancos y empresas interesados en cerrar posiciones en un contexto en que quedó un saldo de contratos de futuros sin compensar por el equivalente a 750 millones de dólares”, advirtió el analista Fernando Izzo, de ABC Mercado de Cambios.

El repliegue alivió al Gobierno y en el BCRA, donde cuentan los días para que se produzca el empalme entre una demanda algo más sostenida que en los últimos meses y un nivel de oferta que imaginan reforzado, ya sea por el ingreso de liquidaciones del sector agropecuario como por el aporte de divisas al mercado que hará el Tesoro, cuando comience el 15 de abril con el anunciado esquema de subastas por US$60 millones diarios, provenientes del aporte que el Fondo Monetario desembolsará en la segunda semana del mes próximo.

Intentando cimentar el camino hacia ese momento, que intuyen más calmo, el BCRA sorprendió ayer al mercado al elevar del 65% al 100% de su saldo diario de depósitos (o de la responsabilidad patrimonial computable -RPC- del mes anterior) el tope que los bancos podrán tener invertidos en las letras de liquidez (Leliq) que emite a diario la entidad para regular la oferta monetaria y cumplir con el “congelamiento” de la base.

Con la medida dispuesta por la circular “A” 6661, que da marcha atrás con una limitación del 8 de febrero último, que buscaba desalentar el ingreso de capitales por apuestas al
carry trade, intenta mejorar el mecanismo de traslado de los ajustes al alza que el BCRA aplicó a la tasa de referencia, para que derramen ese beneficio sobre los depositantes.

El temor oficial es que una parte del stock de plazos fijos privados en pesos, que hoy en total supera el billón de pesos y están mayoritariamente invertidos a 30 días, se tiente con pasarse al dólar ante la aceleración inflacionaria, la persistente recesión y la desconfianza que agrega el clima preelectoral.

De allí que, en los próximos días, el BCRA tiene previsto avanzar en nuevas medidas que apuntan a asegurar el traslado de tasa a los depositantes, con un sistema de incentivos o mediante la oferta suplementaria de Leliq a 30 días.

Problema de fondo

“Todo lo que apunte a mejorar la renta que reciben los depositantes en pesos ayuda, aunque no soluciona el problema de fondo que quedó a la vista con el dólar, que es una oferta renuente básicamente por incertidumbre electoral, una especie de espada de Damocles con la que vamos a tener que convivir buena parte del año”, evaluó el economista Camilo Tiscornia, director de la consultora C&T.

El BCRA, esperando el impacto de las medidas con que busca mantener el atractivo de las colocaciones en pesos, viene dosificando en los últimos días el alza de la tasa de interés de referencia, que ayer quedó al 68,35% anual promedio (seis décimas más que anteayer), con lo que ya creció más de 18 puntos en marzo, aunque más de dos tercios de ese camino lo hizo en la primera parte del mes.

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