Esta artista tuvo un dificultoso debut en Lollapalooza

Lelé –así es el nombre artístico de Candelaria Tinelli– entró al escenario 1 cantando, a eso de las 2 de la tarde, respaldada desde atrás por un equipo de baile de cuatro varones, dando inicio a una performance que resultó cautivadora. Rompiendo con el esquema que se venía apreciando en la primera jornada del Lollapalooza…

Esta artista tuvo un dificultoso debut en Lollapalooza

Lelé –así es el nombre artístico de Candelaria Tinelli– entró al escenario 1 cantando, a eso de las 2 de la tarde, respaldada desde atrás por un equipo de baile de cuatro varones, dando inicio a una performance que resultó cautivadora. Rompiendo con el esquema que se venía apreciando en la primera jornada del Lollapalooza –donde se trataba de cantante y banda–, ella trajo una banda, compuesta de guitarra, coros, programaciones y batería.

Realizando una interesante fusión de ritmos urbanos, pop, hip hop y canciones, la joven se midió ante un público exigente en la tarde del sábado e hizo buen uso del gran escenario que tenía a sus espaldas. De esta manera, dos artistas invitadas se sumaron en distintas partes del show.

La primera fue Femigangsta, una rapera descarada y feminista con mucha potencia, quien cargó de rimas a las melodías de Lelé y se retiró con “un aplauso para la señorita”.

“Hace un poquito de calor”, comentó Cande, y con mucha razón. Hacía unos 30 grados aproximadamente, y ella se movía impasible dentro de su auténtico mono negro de mangas largas. “Tengo la lista acá abajo, es mi primer show”, contó entre risitas nerviosas y un poco de vergüenza, haciendo referencia al setlist ubicado al pie del micrófono.

El sol y las altas temperaturas ocasionaron algunos inconvenientes técnicos que accidentaron un poco la presentación. No obstante, los gritos de “te amo” de parte de la gente se mezclaban con “¿dónde está Marcelo?”, frase que Lelé repitió arriba del escenario entre risas. El conductor se encontraba tras bambalinas, acompañado de su pareja, Guillermina Valdes, y su hijo menor, Lorenzo, todos llegados momentos antes de que comience el espectáculo.

La intérprete arremetió cantando “Yo”, la canción que le da nombre a su disco. “Soy tierra, soy un pájaro luchando por salir de una jaula”, cantó a viva voz, revelando el volcán interno que posee esta mujer, siempre buscando su propio espacio dentro del mundo del espectáculo.

“Tengo poquitos tatuajes”, dijo en un momento, sacándose la chaqueta, consciente de la cantidad de ojos expectantes que hay del otro lado, y de que la imagen hoy en día conforma gran parte del artista, pero la música sigue siendo siempre la protagonista.

“Esta canción es una bomba y quiero muchas palmas, es el hit, para mí, espero que les guste”, agitó ella. Sin embargo, los problemas técnicos volvieron a interferir. Ella y su banda regresaron recargados con “Bad Boy”.

El último tema se proclamó con ímpetu. “Creo que la conocen todos”, aventuró, y arrancó con “La Benjamín”, un trap feminista y tropical que tuvo como invitada a Poly, otra artista que grabó con ella el single.

“Voy a tocar en julio en La Trastienda… Antes o después, quién sabe, algunas presentaciones por el interior del país. Ojalá venga una gira”, anticipó, despidiéndose de un Lollapalooza que la vio sortear dificultades diversas y un público caliente, pero finalmente con éxito.