Silvia Süller realizó un insólito pedido a través de sus redes sociales

Silvia Süller no dudó en utilizar el asombro a su favor, en la madrugada de este sábado, con un desesperante pedido. En su cuenta de Twitter de casi 50 mil seguidores, la actriz afirmó que necesita recolectar urgentemente la suma de 100 mil dólares para poder comprar su propio departamento. “No soy pretenciosa. Solo estoy…

Silvia Süller realizó un insólito pedido a través de sus redes sociales

Silvia Süller no dudó en utilizar el asombro a su favor, en la madrugada de este sábado, con un desesperante pedido. En su cuenta de Twitter de casi 50 mil seguidores, la actriz afirmó que necesita recolectar urgentemente la suma de 100 mil dólares para poder comprar su propio departamento.

“No soy pretenciosa. Solo estoy pidiendo auxilio”, twiteó la famosa. Mediante un “llamado a la solidaridad”, la rubia recurrió al amor de sus fanáticos y de los acérrimos seguidores de su carrera artística para conseguir el dinero suficiente para cumplir su objetivo.

“Hace 33 años que entro en sus hogares, me quieren y los quiero. ¿Me ayudaría alguien? Sé que muchos colaboran en entidades anónimas. No es joda ni se me caen los anillos. Es solo algo de todo lo que les di”, expresó.

Recordemos que Süller sufrió un infarto de miocardio en marzo de 2018, y debió ser sometida de manera imperativa a una cirugía en la cual le colocaron un stent.

Entre todo el desasosiego, la actriz aclaró que aceptaría el préstamo de un inmueble, aunque no fuese de ella. “Soy muy cuidadosa. No entra nadie porque no tengo a nadie. Salvo mi hija Marilyn, no tengo novio, amigos, ni familia, ni perro, ni plantas. ¡La casa es sagrada!”, aclaró entre lamentos.

Hizo mucho énfasis en que no está cobrando la jubilación, y atacó furiosa a la Asociación Argentina de Actores. “No me reconocen nada de los 33 años ininterrumpidos de televisión y teatro. ¿Eso no es evasión de impuestos?”, cuestionó.

También indicó que el departamento puede ser de dos ambientes, monoambiente, “lo que sea”, y puntualizó que su ubicación predilecta sería el centro, dado que está comenzando a moverse en el transporte público.

“Siempre tuve auto, pero lo vendí cuando me fui a Miami, y no sé viajar en colectivo. Estoy aprendiendo a manejarme en subte. El taxi es carísimo”, comentó.

“Nunca nadie se acercó a mí. Ni de chiquita. Nunca tuve amigos. Aparte, la amistad hay que cultivarla: te tenés que ver, tenés que hablar por teléfono, tenés que organizar reuniones… Y yo tuve una vida muy dura. Siempre estuve trabajando para que a mis hijos no les faltara nada. Así que no tuve tiempo para dedicarme a los amigos”, dijo, refiriéndose a sus vínculos con las demás personas.