¿Por qué mi perro intenta “montarme”?

Los perros tienen su propia forma de expresarse, utilizando el lenguaje corporal en el momento de comunicar su estado de ánimo o percepciones sobre el entorno. Como tutores, también es nuestra responsabilidad conocer y respetar la naturaleza canina, así como aprender a comunicarnos de forma más eficaz con nuestros peludos. No obstante, algunas conductas de…

¿Por qué mi perro intenta “montarme”?

Los perros tienen su propia forma de expresarse, utilizando el lenguaje corporal en el momento de comunicar su estado de ánimo o percepciones sobre el entorno. Como tutores, también es nuestra responsabilidad conocer y respetar la naturaleza canina, así como aprender a comunicarnos de forma más eficaz con nuestros peludos.

No obstante, algunas conductas de los perros pueden resultarnos especialmente curiosas y hasta incómodas. Una de ellas es, sin lugar a dudas, el hábito de montar la pierna de su tutor o de otras personas, ya sea en el propio hogar e incluso en la calle. Así lo explican en el portal especializado Experto Animal.

Antes de proseguir, necesitamos aclarar que no existe un único motivo que explique por qué un perro monta a una persona, a otro perro o a un objeto. El lenguaje corporal y el comportamiento de los canes son complejos y diversos, por lo que una misma conducta o acción puede tener diferentes significados y causas

Tu perro no te monta como signo de dominancia

En primer lugar, es fundamental que dejes de creer en los mitos relacionados con la dominancia en los perros. Tu peludo no monta tu pierna para demostrar que es “el dominante”, porque esto es intraespecífico, es decir, solo ocurre entre individuos de la misma especie.

Intentar extrapolar la conducta propia de los perros en las personas no solo no tiene ningún sentido, sino que además es un error. Eso puede generar la aplicación de teorías y métodos inapropiados, hasta peligrosos, que repercuten de forma negativa en el comportamiento y en la salud del perro, así como en el vínculo con el tutor.

Tampoco debes creer que el “perro dominante” es aquel que se comporta de forma agresiva con otros canes, animales o personas. De hecho, un perro dominante destaca por ser seguro de sí mismo y equilibrado. La agresividad canina es uno de los problemas de conducta más graves en los perros, que puede estar asociada a diferentes causas, como una mala socialización o a enfermedades que afectan los sentidos y repercuten negativamente en el comportamiento del can. Por ello, no debe ser ignorada y necesita ser tratada con la orientación de un profesional debidamente capacitado.

Por otro lado, la dominancia es parte de la conducta social y del lenguaje que los perros aprenden desde su nacimiento y que son esenciales para la organización jerárquica y la interactuación entre dos o más miembros de una comunidad. Las expresiones y conductas asociadas a la dominancia se dan cuando un perro se concreta con uno o más canes, es decir, durante una interacción con individuos de su misma especie.

En resumen, tu perro no está demostrando su dominancia cuando intenta montar a alguien. No tiene sentido y es muy peligroso emplear métodos abusivos o agresivos para “mostrar a tu perro que eres el dominante”. Primero, porque estás malinterpretando un comportamiento suyo que nada tienen que ver con la dominancia.

Y segundo, porque los castigos son circunstancias de elevado estrés que someten tu perro a emociones negativas, como miedo y ansiedad, pudiendo afectar su salud, facilitar el desarrollo de problemas del comportamiento, así como perjudicar el vínculo con su amo.