Autorizan la caza plaguicida del jabalí

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires autorizó la caza plaguicida del jabalí o chancho cimarrón (Sus scrofa), en los partidos de Mar Chiquita, Patagones y Tapalque, exceptuando las áreas protegidas provinciales, desde el 15 de febrero al 31 de diciembre de 2019. La medida fue publicada en el Boletín Oficial bonaerense de este…

Autorizan la caza plaguicida del jabalí

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires autorizó la caza plaguicida del jabalí o chancho cimarrón (Sus scrofa), en los partidos de Mar Chiquita, Patagones y Tapalque, exceptuando las áreas protegidas provinciales, desde el 15 de febrero al 31 de diciembre de 2019. La medida fue publicada en el Boletín Oficial bonaerense de este viernes.

De esta manera, según la normativa, los municipios que estén interesados en la actividad podrán solicitar la habilitación. Asimismo, deberán contar con las medidas de bioseguridad pertinentes para la realización de la actividad autorizada en la presente, siendo responsable de las consecuencias que pudieran derivar ante la falta de las mismas.

Así, el Ministerio de Agroindustria, a través de la Dirección Provincial de Fiscalización Agropecuaria, Alimentaria y de los Recursos Naturales, tiene a su cargo coordinar y conducir programas de control y fiscalización de actividades cinegéticas en la provincia de Buenos Aires, ejerciendo la potestad fiscalizadora mediante la aplicación de las normas legales vigentes, conforme la Ley 14.989.

Según la normativa, el jabalí es una especie exótica invasora y ocasiona perjuicios y daños en la producción agropecuaria. Esta especie está declarada plaga por el decreto 279/18 y la medida autorizada por la administración provincial se encuadra en los artículos 272 y del 279 al 284 del código rural, decreto-ley 10.081/83 y el decreto reglamentario 1878/73.

En este sentido, el Código Rural para la provincia de Buenos Aires, habilita la práctica de la caza plaguicida con el propósito de controlar especies declaradas circunstancialmente perjudiciales o dañinas. De esta manera, la Dirección de Flora y Fauna será quien determine el período y zona habilitada para dicho control.

“Resulta necesario prohibir las actividades de caza que perturben el normal desarrollo de explotaciones intensivas, como ser zonas tamberas, hortícolas, granjeras, o que atenten contra la debida protección de la flora y la fauna de los parques y reservas, y de las áreas naturales que por sus características merezcan su preservación”, manifiesta el texto oficial.

Según la normativa, hasta la fecha se han realizado controles de la especie en los partidos de Patagones, Tapalque y Tordillo y los demás controles se realizarán mediante armas de fuego adecuadas para lo cual cada cazador obtendrá la licencia de caza mayor. Así, los municipios llevarán un registro de los cazadores y de los establecimientos en los cuales se ejerce la caza plaguicida.

En tanto, los propietarios autorizarán por escrito la actividad en su establecimiento, mientras que las medidas de prevención de bioseguridad serán establecidas por el municipio, teniendo en cuenta vehículo, hora, estado de los caminos y destino de los despojos.