Ordenaron liberar a uno de los primeros detenidos de la causa de los cuadernos

El ex esponsable jurídico del Ministerio de Planificación que está preso por la causa de los cuadernos de las coimas, reclamó en septiembre pasado su excarcelación.  Se trata de Rafael Enrique Llorens, quien está preso desde el 1 de agosto cuando se hizo público el caso de los cuadernos que escribía Oscar Centeno. Su defensa proclamó que no había riesgos procesales y aseguró que “frente…

Ordenaron liberar a uno de los primeros detenidos de la causa de los cuadernos

El ex esponsable jurídico del Ministerio de Planificación que está preso por la causa de los cuadernos de las coimas, reclamó en septiembre pasado su excarcelación. 

Se trata de Rafael Enrique Llorens, quien está preso desde el 1 de agosto cuando se hizo público el caso de los cuadernos que escribía Oscar Centeno. Su defensa proclamó que no había riesgos procesales y aseguró que “frente a la catarata de ‘acomodados’ que hay en el expediente, carece de sentido intentar sonsacar una confesión” a su cliente.

Su nombre aparecía en las anotaciones del chofer de Roberto Baratta, y en su indagatoria, el ex funcionario ya había denunciado que le sugirieron ”ser arrepentido sin la presencia de su abogado”.

En ese marco, el juez federal Claudio Bonadio aceptó esta tarde liberarlo tras el pago de una caución, que fue fijada en un millón de pesos.

Hasta ahora los ex funcionarios que habían podido salir de prisión habían sido liberados por la Cámara Federal, al igual que los empresarios que no se arrepintieron y fueron dejados afuera de la asociación ilícita. Por lot anto, esta es la primera libertad que concede Bonadio para uno de los primeros detenidos.

En la resolución firmada por Bonadio, se advirtió advirtió que “ninguno de los imputados colaboradores, como así tampoco los nuevos elementos probatorios obtenidos, originaron datos que generen la necesidad de profundizar la investigación en torno a Llorens”. También resaltó que el ex funcionario “no registra antecedentes condenatorios y posee constatado su domicilio particular”.

El abogado del implicado, Mariano Silvestroni, al pedir por la liberación había insistido en que “este mecanismo de investigación constituye un trato cruel, inhumano y degradante, y una especie de tortura psicológica y física”. Y agregó que “quienes se suman al libro que sustenta la imputación se van en libertad mientras que aquellos que se declaran inocentes permanecen detenidos”.

En el escrito ante el juez, el letrado indicó que su cliente no está detenido en virtud de un riesgo procesal ya que: a) el único imputado que confesó haber destruido una prueba en las narices del fiscal se encuentra en libertad; b) los imputados con poder suficiente (por su estatus económico o lazos familiares con quienes dirigen el país) para torcer esta o cualquier otra investigación (e incluso para irse del país y esconderse en cualquier parte del mundo), no están presos sino libres; c) se ha otorgado la libertad aún a imputados que han expuesto hechos manifiestamente falsos, por el solo hecho de haber contribuido a validar el relato de los papeles incinerados”, sostuvo.