Barcelona, “benvinguda” ciudad invitada de la FIL, anuncia tres semanas intensas llenas de actividades con acento catalán

De una ciudad literaria de Unesco a una ciudad de librerías. Que sea Barcelona la ciudad invitada a la FIL porteña tiene una lógica absoluta, dada la historia común, de los “exilios cruzados” y la vidriera de la literatura latinoamericana que fueron, y siguen siendo, las editoriales catalanas. Y es la entusiasta Iolanda Batallé, titular…

Barcelona, “benvinguda” ciudad invitada de la FIL, anuncia tres semanas intensas llenas de actividades con acento catalán

De una ciudad literaria de Unesco a una ciudad de librerías. Que sea Barcelona la ciudad invitada a la FIL porteña tiene una lógica absoluta, dada la historia común, de los “exilios cruzados” y la vidriera de la literatura latinoamericana que fueron, y siguen siendo, las editoriales catalanas.

Y es la entusiasta Iolanda Batallé, titular del Institut Ramon Llull, de difusión de la cultura catalana, la que inauguró, junto a Joan Subirats, comisionado de cultura de la ciudad que gobierna Ada Colau, el espacio de Barcelona, invitada estrella de esta FIL.

Ella nos contó los criterios con los que eligieron a los más de setenta representantes de esa cultura. Entre los que se cuentan autores contemporáneos, vinculados a ambos países, clásicos inesquivables y hasta el guionista y actor de la serie Merlí, que tuvo un impacto particular entre el público argentino: Héctor Lozano y Carlos Cuevas, el rubio Pol del elenco de estudiantes de la ficción, que ahora será protagonista del spinoff. Varios autores célebres invitados a viajar no lo hicieron, por motivos diversos, pero son unos cuantos los que sí están aquí.

Este primer sábado de feria, con entrada gratuita entre las 20 y las 0 hs, se podrá escuchar a la exquisita Silvia Pérez Cruz, en recital al aire libre. Además, se organizará una pequeña diada de Sant Jordi en la calle, emulando a la fantástica y tradicional celebración catalana del día internacional del libro, esa del libro y la flor, que llena las calles barcelonesas de lectores y autores.

Pero son sólo dos de las más de 120 actividades programadas que prepararon para estas tres semanas intensas, conscientes y orgullosos de llegar a Buenos Aires como primera ciudad invitada de la Feria del Libro en la que se habla más de una lengua. Incluidas exposiciones que trascienden los miles de metros cuadrados de la FIL, en la Rural, como la pertinente Barcelona-Buenos Aires, un puente de libros, que abre en el Museo Larreta de Belgrano.

Además, en la previa a la apertura de la edición número 45, la directora de la Feria del Libro (primera mujer en la historia), y presidenta de la Fundación El Libro, Teresa Carbano, contó acerca de las expectativas de la que, anuncia, será “una feria política”, en consonancia con el año electoral.

El lamentable episodio del acto inaugural contra el secretario de cultura, Pablo Avelluto, que volvió a repetirse, parece reafirmar que, más que política, la protagonista fue otra vez la intolerancia. Paradójicamente, en la mayor fiesta de la cultura de la Argentina y antes del brillante discurso de la invitada a abrir, la antropóloga Rita Segato, que celebró la pluralidad y la capacidad de la cultura para no dejarse formatear. Se ve que algunos, además de no dejar hablar ni escuchar al que no les gusta, tampoco le prestaron mucha atención a ella.