Fútbol insólito en Japón: tres profesionales jugaron contra cien chicos y su formación 10-30-30-30

Lo nunca visto: tres profesionales contra cien chicos 26 de abril de 2019  • 18:44 ¿Qué sucede cuando tres futbolistas profesionales se miden ante cien chicos de la escuela en una cancha de tamaño reglamentario? Un desopilante caos futbolístico. Eso es exactamente lo que sucedió cuando tres estrellas de la J-League jugaron en Japón contra…

Fútbol insólito en Japón: tres profesionales jugaron contra cien chicos y su formación 10-30-30-30

Lo nunca visto: tres profesionales contra cien chicos
26 de abril de 2019  • 18:44

¿Qué sucede cuando tres futbolistas profesionales se miden ante cien chicos de la escuela en una cancha de tamaño reglamentario? Un desopilante caos futbolístico. Eso es exactamente lo que sucedió cuando tres estrellas de la J-League jugaron en Japón contra un centenar de niños, que se alinearon en una formación 10-30-30-30.

Los internacionales japoneses Hotaru Yamaguchi, Hiroshi Kiyotake y Yosuke Ideguchi se unieron para enfrentarse ante una marea de pibes vestidos de rojo, en un partido tradicional del Año Nuevo japonés. Las tres estrellas de la J-League pueden verse dribbleando y enviando pases largos para progresar hacia la otra mitad del campo.

En el video, que se volvió viral, los niños corren desesperadamente para ganarles la posesión de la pelota a los profesionales. A pesar de sus mejores esfuerzos y el entusiasmo, se observa a los chicos persiguiendo de manera infructuosa a los jugadores e intentando ocupar los espacios.

En el otro extremo, diez arqueros, vestidos con buzos negros, aguardan atentos parados entre los tres palos. Incluso algunos gritan instrucciones a la defensa de 30 pequeños futbolistas. Sin embargo, están tan concentrados en quitarles la pelota a sus ídolos que no escuchan las directivas y todo se convierte en una imagen surrealista.

Los futbolistas profesionales corren buscando parcelas verdes descubiertas de marca, desbordan y finalmente anotan un gol mediante el método más efectivo, si se trata de enfrentar a una multitud de pequeños cuerpos: un cabezazo bombeado. Así, es Yosuke Ideguchi quien termina venciendo a ese tsunami de camisetas coloradas.

A lo largo del partido se vio a los profesionales tratando de no pegarle a la pelota con demasiada fuerza, mientras los niños transpiran para ese resultado final que nunca llega: vencer a las tres superestrellas. Aunque sin dudas les quedará como una experiencia imborrable. ¿Habrá revancha masiva?

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