Javier Weber, Jan Martínez y Leonardo Patti, artífices del Bolívar multicampeón del vóleibol argentino

La ciudad, que mantiene esa identidad propia de pueblo, ya duerme. Salvo por este rinconcito en el que los chicos cantan, las mujeres saltan y los hombres se golpean el pecho con orgullo, pocos metros más allá reina la quietud. Incluso uno puede alejarse y detener el paso y escuchará los mugidos de las vacas.…

Javier Weber, Jan Martínez y Leonardo Patti, artífices del Bolívar multicampeón del vóleibol argentino

La ciudad, que mantiene esa identidad propia de pueblo, ya duerme. Salvo por este rinconcito en el que los chicos cantan, las mujeres saltan y los hombres se golpean el pecho con orgullo, pocos metros más allá reina la quietud. Incluso uno puede alejarse y detener el paso y escuchará los mugidos de las vacas. Las estrellas brillan más que en esa Buenos Aires de la furia sodastereana, y en eso sí coinciden el adentro del estadio República de Venezuela y el afuera. Y en el interior del recinto, tienen luz propia los 8 veces campeones de la Liga de Vóleibol Argentina.

Mirá también

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

En algún punto, quizá sea engañoso hablar de una dinastía: en los anteriores ocho años, Bolívar Vóley sólo había festejado una vez y durante seis temporadas al hilo había visto la gloria tomar posesión de cuerpos ajenos. Pero ahora el monstruo parece haberse despertado definitivamente. El octavo trofeo de la liga local fue el segundo en tres campañas y llegó poco después de levantar la primera edición de la Copa Libertadores.

La dinastía, en realidad, la conforman los hombres. Hombres que son pasado, presente y futuro del club más ganador de esta disciplina en el país. Reunidos por Clarín bajo las luces más tenues del estadio, con el regadero de papelitos pos festejo, el entrenador Javier Weber, la joven figura Jan Martínez y Leonardo Patti, el ex capitán y hoy asistente, celebran la conquista. Entre los tres fueron parte de 7 de los 8 títulos, pero no se conforman y sueñan con más.

“Es una locura esto. Es más: pienso en el partido y hay partes que ni me acuerdo”, reconoce el receptor punta, elegido como el mejor jugador nacional del torneo. “Vivir un campeonato de liga con la edad que tengo es un sueño, una alegría inmensa”, agrega quien a los 21 años ya se posiciona como uno de los proyectos más interesantes del vóleibol vernáculo.

No por reiterada, la sensación pierde fuerza. Si lo sabrá Weber, seis veces campeón local. “Sigue siendo increíble, porque siempre el último es el mejor de todos -asegura el padre de la criatura-. Éste fue muy sufrido y trabajado: estuvimos al borde del abismo y nos recuperamos”.

Javier Weber, Jan Martínez y Leonardo Patti, historia y presente del Bolívar multicampeón de la Liga Argentina de Vóleibol.
Foto: Prensa Bolívar Vóley

Ya no hay transpiración después de cinco sets y un arranque 0-2. Son gotas de orgullo las que recorren su cuerpo. “Me siento identificado con el juego del equipo. Hicimos un trabajo estupendo desde lo técnico-táctico. El equipo tuvo una química increíble. Me voy contento desde la realización, como entrenador, por verlos jugar así, aunque el último partido no haya sido todo lo bueno que queríamos”, comenta Weber.

Patti, a quien incluso hoy resulta un tanto extraño ver sentado, laptop en mano y dando indicaciones, todavía no sale de su asombro. “Hay gente que está toda una vida sin ser campeón y a mí ya me tocó en mi primera experiencia como parte del cuerpo técnico, con un monstruo como Javier y esta infraestructura”, afirma.

Javier Weber, Jan Martínez y Leonardo Patti, historia y presente del Bolívar multicampeón de la Liga Argentina de Vóleibol.
Foto: Prensa Bolívar Vóley

Y agrega: “Fue un año brillante. Haber dado este paso fue una de las mejores decisiones que tomé, aunque cueste adaptarse. Ya no estoy adentro y lo vivo con más nervios, pero hay que aportarle calma a los jugadores”, analiza quien ganara la segunda Liga en el club, en 2004, y fuera invitado por Weber a sumarse a su staff cuando todavía le quedaba un año de contrato por jugar.

Las frustraciones a manos de UPCN son hoy una imagen en el espejo retrovisor. Y si algo destacan en Bolívar -“un pueblo de corazón”, como canta su gente- es que las formas nunca cambiaron, pese a que los resultados fueran esquivos. “Esta estructura, que comienza desde Marcelo (Tinelli) hacia abajo, es de elite -afirma Weber-. En este club está todo pensado y preparado como para estar en lo más alto. No tomamos el llegar a una final como obligación, pero lo queremos hacer sí o sí”.

El festejo de Bolívar, campeón de la Liga Argentina de Vóleibol.
Foto: Prensa Bolívar Vóley

Martínez, surgido en el Club Ciudad de Buenos Aires, lo comprobó en su primera temporada en Bolívar. “Es un club grandísimo. Tiene historia, estructura, gente que labura muy bien. Tenés todo lo que necesitás y sólo debés preocuparte por llegar a tu mejor versión. Yo esperaba que fuera así”, asegura.

Patti destaca también al público: “Cambiaron muchas cosas desde aquel primer título mío: los jugadores, los entrenadores, el estadio se agrandó y el juego es más físico y potente, pero lo que no cambia es todo lo que nos rodea. En las tribunas ves las mismas caras, sólo que 15 años más grandes”.

Y las Águilas, en pleno vuelo ascendente, sólo miran hacia adelante. Aunque saben que no será fácil, porque UPCN querrá volver con ansias de revancha, porque Obras -pese a que se quedará sin su armador estrella, Matías Sánchez- no querrá resignar protagonismo y porque, al cabo, tendrá que reinventarse.

Jan Martínez, con la copa del campeón de la Liga Argentina de Vóleibol.
Foto: Prensa Bolívar Vóley

La Liga está sufriendo la cuestión cambiaria y todo el contexto socio-económico. Seguramente el año que viene perderemos muchos jugadores y me da tristeza, porque costó mucho armar el equipo y me hubiese gustado disfrutarlo más tiempo. Habrá que reinventarse, armar una estructura nueva y desarrollarla sin dejar de estar arriba. A veces cansa empezar de nuevo, pero acá aprendimos a perseguir los sueños”, explica el entrenador.

Martínez se ilusiona: “Sin dudas que sueño con repetir. Me imagino volver a vivir esto, porque es demasiado lindo. No me podría cansar nunca y se nota que en el club tampoco se conforman. Disfruté mucho el partido, incluso en los peores momentos, porque no sabés cuándo vas a volver a jugar un quinto punto de una final. Ojalá este título sea el primero de muchos”.

El cierre es para el entrenador Weber: “Hemos pasado todo tipo de situaciones y hemos hecho de ésta una franquicia ganadora. Ser los más ganadores es un mérito enorme. Hay que disfrutarlo porque no se consigue siempre. Es duro. Uno dice ‘Bolívar, ocho títulos’… Pero hace dos años que no ganábamos y estuvimos siete sin ganar. Éste es un momento único y hay que disfrutarlo mucho”.

Bolívar, campeón de la Liga Argentina de Vóleibol.
Foto: Prensa Bolívar Vóley

Los números

57

Son los partidos que estuvo sin perder el Bolívar de Javier Weber durante 14 meses, entre 2006 y 2008. En ese lapso, se convirtió en el primer campeón invicto de la Liga (2007) y sumó dos Copas ACLAV y una Supercopa.

469

Fueron las recepciones positivas que sumó Jan Martínez, sobre 668, en esta Liga Argentina. Nadie recibió mayor cantidad de pelotas con éxito en el certamen.

8

Son los títulos nacionales de Leonardo Patti, quien debutó en la Liga 1996/97 en Luz y Fuerza de Necochea. Ganó dos Ligas con Bolívar (2004, elegido como Mejor Jugador, y 2016) y una con UPCN (2011).