El abandono de Kevin Benavides y el shock de su hermano: “Fue horrible”

Desazón. Impotencia. Angustia. Bronca. Desconsuelo. Todos esos sentimientos en el medio del desierto. Solo, con su moto. Entre el cielo tan limpio y abierto como el de Arabia Saudita y el infierno del retraso que lo expulsa de su más anhelado sueño: ganar el Dakar. Así vivió Kevin Benavides su peor momento, cuando la Honda…

El abandono de Kevin Benavides y el shock de su hermano: “Fue horrible”

Desazón. Impotencia. Angustia. Bronca. Desconsuelo. Todos esos sentimientos en el medio del desierto. Solo, con su moto. Entre el cielo tan limpio y abierto como el de Arabia Saudita y el infierno del retraso que lo expulsa de su más anhelado sueño: ganar el Dakar. Así vivió Kevin Benavides su peor momento, cuando la Honda dejó de funcionar producto de la falta de potencia, y la humareda reflejaba la peor de las situaciones: el adiós a la competencia.

La sexta etapa del Dakar 2020​ se puso en marcha en Hail y desde allí se disputaron 830 kilómetros rumbo a la capital de Arabia Saudita, Riad. La etapa especial, de 472 kilómetros, llegó al momento más oscuro a apenas 44 kilómetros del fin de la prueba cronometrada, cuando una humareda y el cambio de marcha de la Honda presagiaban lo peor.

Por primera vez, Kevin desafiaba el desierto árabe junto con su hermano menor, Luciano, piloto del equipo KTM. Juntos “tiraban”, como se dice habitualmente en la jerga, para finalizar la etapa. El ritmo era muy bueno.

Luciano y Kevin Benavides (adelante), en pleno desierto. (Foto: @shakedownteam)

Kevin había largado desde la tercera ubicación en la clasificación general, con mucha expectativa, ya que no “abría pista” (no partió primero, lo que suele ser una clara desventaja) y así controlaba la carrera, con el objetivo de llegar a las etapas decisivas entre los tres de arriba. Pero lo inesperado ocurrió.

La falta de potencia y la humareda del Honda lo obligó a detener la moto a un costado. Su hermano menor, Luciano, lo acompañó en el momento, aunque después debió continuar en la carrera.

De la alegría del cumpleaños número 31 del jueves, pasó a la desazón del adiós a un sueño, el único que se le cruzó por la cabeza cuando sopló las velitas sobre una pequeña torta en la intimidad del pequeño motorhome que lo cobija todas las noches de Dakar.

Al llegar al campamento de Riad, “tirado” por otra moto, Kevin se aisló con su bronca. Se subió a una camioneta y se fue al hotel que aloja al equipo Honda a descansar. Recién durante el día de descanso tomará contacto con la prensa, según informaron en el equipo.

Antes, subió un mensaje a su cuenta de Twitter: “Mañana cambiamos motor, aprovecharé el día de descanso para resetear chip y salir a disfrutar de la segunda semana”. Lo acompañó con un video del momento en el que rompió el motor en el que dijo: “No lo puedo creer. Estoy destrozado”.

En el campamento el portugués Rubén Faría, director del team Honda, ratificó que Benavides continuará en carrera, pese a no tener posibilidades de pelear arriba. “El objetivo es seguir en el Dakar”, afirmó.

Fue, en cambio, una gran etapa de Luciano Benavides. Terminó en el quinto puesto de la sexta etapa del Dakar 2020, en Arabia Saudita. Pese a la gran actuación del piloto de KTM, su expresión marcaba otro sentimiento: el dolor por su hermano, Kevin.

Dos helicópteros siguen a Kevin Benavides. (Foto: EFE)

Llegado al campamento de Riad, en la capital árabe, Luciano habló con Carburando sobre la amarga experiencia de haber acompañado a Kevin en el momento de la rotura de la Honda. “Sentí olor a aceite quemado. Vi que Kevin se tiró al costado de la pista. Supuse que se le había roto algo del motor o del embrague. Cuando me frené, Kevin apagó la moto, y cuando la volvió a prender, salía humo blanco por todos lados por el motor. Estaba claro que estaba roto y no se podía hacer nada”, comentó Luciano a Clarín en Riad.

“Fue un momento horrible, pero gracias a Dios fue algo mecánico y no fue un golpe. Es muy frustrante que pasen estas cosas, que tanto esfuerzo quede en la nada”, reflexionó el salteño al recordar ese momento al mediodía de Arabia Saudita.

El campamento del Dakar se ubica en Riad, donde este sábado los pilotos y los equipos gozarán de la jornada de descanso, previo a encarar la segunda mitad de la competencia, que se desarrollará hacia el sur del país.

“Fue muy feo. No me quería ir. Me quedó esa imagen de salir, darme vuelta y verlo ahí en el medio del desierto. Fue horrible”, comentó Luciano, que agregó: “No la hubiese pensado nunca esta situación, porque veníamos muy bien los dos. Y que pase justo ahora, en la moto de él… Ni siquiera fue un error de Kevin. Si me decís que chocó una piedra, bueno, quizá sea más entendible. Pero así, de la nada, que se rompa el motor realmente es muy frustrante, una desilusión tremenda”.

La etapa la ganó el norteamericano Ricky Brabec, compañero en Honda de Kevin. Quedó un sabor agridulce en el búnker del equipo de la marca japonesa. Al ritmo que mantiene el ganador de la etapa, que le permite mantenerse adelante en la clasificación general con una ventaja de 20 minutos por sobre el chileno Pablo Quintanilla, la despedida de la pelea de Benavides es un gran golpe.

Peterhansel avanza hacia Riad. (Foto: AP)

Peterhansel mete presión a los punteros

Otra vez Stephane Peterhansel se impuso en el Dakar 2020. El hombre record de esta especialidad, con 77 victorias parciales, venció en el 6° tramo de la competencia, que unió a Hail con Riad, la capital de Arabia Saudita.

Con Mini, Peterhansel aventajó a su compañero de equipo, Carlos Sainz, por 1m35s, mientras que el qatarí Nasser Al-Attiyah (Toyota) llegó tercero, a 3m23s.

“Es genial ganar etapas. Creía que era demasiado mayor para lograrlo, pero aquí estoy. Han sido ni más ni menos que 477 km de especial, con trampas en forma de pequeñas dunas rotas y cavidades, de manera que había que permanecer muy concentrado. Ha sido más cansador mentalmente que físicamente”, comentó Peterhansel.

“No se han registrado hoy grandes diferencias. Nosotros seguimos al ataque. No son los pilotos los que marcan la diferencia sino los coches. Hemos dado un salto al nivel de rendimiento este verano, eso está claro, y el coche está respondiendo bien. Creo que el equilibrio entre los 4×4 y los buggies no está mal. Estamos los tres al mismo nivel. Hay que mantenerse alerta, no obstante, pues puede haber cambios la segunda semana”, agregó el piloto francés.

En tanto, el argentino Orly Terranova fue 9° en la etapa rumbo a Riad, y mantiene el 5° puesto en la clasificación general. “Se me complicó el andar porque se me bajó el asiento en el kilómetro 24. Me sentí muy incómodo y nunca pude sentir la confianza para atacar”, explicó el piloto mendocino.

El español Fernando Alonso tuvo su mejor actuación del Dakar 2020 y fue sexto en la jornada. El ex piloto de Fórmula 1, que debuta este año en el Dakar, está lejos de la lucha por la victoria, tras un retraso de más de 2h30 en la 2ª etapa.

Este sábado los pilotos tendrán la jornada de descanso, mientras que el domingo se reactivará la competencia, con la etapa rumbo a Wad Al Dawasir.

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