Puertas adentro y afuera lo que viene es un proceso de incertidumbre sin precedentes

Federico Pablo Vacalebre* Mercados Foto: CEDOC Con más de dos años de recesión (algo que sólo paso tres veces en nuestra historia económica), durante el mes anterior, se oficializó que estamos atravesando la peor crisis y con una caída de la actividad (26,4% interanual en Abril) que no se experimentó ni siquiera en la salida…

Puertas adentro y afuera lo que viene es un proceso de incertidumbre sin precedentes

Federico Pablo Vacalebre*

Mercados Foto: CEDOC

Con más de dos años de recesión (algo que sólo paso tres veces en nuestra historia económica), durante el mes anterior, se oficializó que estamos atravesando la peor crisis y con una caída de la actividad (26,4% interanual en Abril) que no se experimentó ni siquiera en la salida de la convertibilidad (Marzo de 2002). En los datos de Abril, vimos como pasamos de un resultado positivo de 499 millones, a un el déficit primario de $228 millones, con ingresos crecieron aproximadamente al 14% interanual mientras que los gastos estuvieron por encima del 97%.

Más allá de una inflación en torno al 1,5% mensual y una caída de empleo registrado reflejada en el Sistema Previsional Integrado Argentino (SIPA), se observó que la autoridad monetaria, que recientemente cumplió 85 años de vida, tomo un papel central en la emisión para cubrir el “agujero fiscal” y, en el mes de Mayo, la base monetaria, en promedio, creció interanualmente un 16% en términos reales, mientras que el M2 creció en casi el 32%.

Aunque, por la propia Carta Orgánica del BCRA, no se puede utilizar la emisión de manera indiscriminada e ilimitada para financiar al Tesoro (limite que también poseen los Adelantos Transitorios), el cambio de metodología en la valuación de los títulos (Letras Intransferibles) que tiene en su Activo (cierre de Balance 2019) le permitió pasar de pasar de 0,58 billones de pesos, en ganancias, en 2018 a los 1,6 billones en 2019 y le dio “más aire” al BCRA.

Asimismo, también se impusieron nuevas restricciones a la compra de dólares y se aplicó un cepo mayor aún al MULC para las empresas que necesitan importar. Y, por su parte, la caída de las reservas netas del BCRA, que perforan el piso de los US$ 10.000 millones, llegarían al nivel más bajo desde 2016, evidenciando que no se ha logrado evitar el drenaje de divisas para sostener el crawling peg del tipo de cambio oficial.

Analistas financieros y economistas difieren sobre curso de la inflación de Argentina

Con este panorama, durante Julio y de aquí en adelante, es esperable un futuro con presión sobre el dólar blue, más devaluación que permita, como siempre, achatar el gasto y la deuda, que los importadores se vayan a buscar dólares al Contado con Liquidación, propiciando el aumento de precios, y mayor déficit primario en los meses subsiguientes.

Y, en efecto, la semana pasada se conocieron nuevos datos que confirmarían esto que era esperable. Por una parte, un aumento de la inflación que hasta ahora gira en torno al 2,2% en el mes de Junio, frente al 1,5% de los meses de Abril y Mayo.

Aunque, es más preocupante el aumento de la inflación núcleo cuyos precios aumentaron 2,3%, los estacionales, por otra parte, 4,8% y los regulados 0,7%, lo que nos estaría nuevamente marcando un atraso de precios relativos en las tarifas.

Por otra parte, el índice de precios mayoristas registró un alza del 3,7%. Otros datos relevantes, que se dieron a conocer la semana pasada, tienen que ver con la actividad industrial, la cual, en el mes de Mayo, recuperó 4,4% con respecto al mes anterior, ubicándose al 46,4% en términos de utilización de la capacidad instalada. Aunque, si consideramos la variación interanual, la caída es de casi 20 puntos con respecto al 2019.

Al margen de ello, dos relevamientos también aparecieron en torno al consumo y al crédito. Un relevamiento cualitativo del INDEC en supermercados minoristas y mayoristas, pone en evidencia el deterioro del nivel de actividad, donde se han registrado caídas de hasta el 60% en Junio. Y otro, del BCRA en este caso, evidencia algo lógico en este contexto que es el aumento de la demanda crediticia, por un lado, y, por otro lado, el pronóstico de un eventual endurecimiento de las condiciones.

Con respecto a la negociación de la deuda, durante Junio, vimos señales positivas. Primero, por ver como el mercado de bonos se recuperaba y segundo por el guiño positivo del FMI a la oferta que se realizó, en ese momento, superadora en US$ 6 el VPN alcanzando un valor de US$ 46.

La economía tuvo una caída histórica

A hoy las negociaciones siguen y el Palacio de Hacienda lanzó la segunda etapa del de reestructuración de la deuda de los instrumentos emitidos en moneda extranjera bajo legislación local. De un total de US$ 45.300 millones, hay casi US$ 20.000 millones menos que en la reestructuración bajo Ley Internacional. De esta manera, se ofrecieron 4 títulos en moneda extranjera con vencimientos en los años 2030, 2035, 2038 y 2041.

En el plano internacional, tenemos un shock de oferta alternado con un shock de demanda y una crisis en el sector petrolero. Crisis sin precedentes como esta reclama soluciones muy poco ortodoxas y, en este sentido, me parece muy interesante como alternativa la salida poco tradicional de países como Alemania y Francia que trabajan en un plan de incentivos, financiado con un bono de la propia Unión Europea.

Y ante semejantes inyecciones monetarias entraremos en un mundo donde, por una parte, el valor del dinero será cada vez menor y, por otra parte, con tasas de interés cercanas a cero.

En el plano nacional, tenemos una crisis de tipo de cambio (con cepo y goteo en el BCRA) y una economía derrumbada que depende del sector externo. El reordenamiento del estado y de las cuentas nacionales resulta inexorable ante un estado descomunal y financiado por una altísima emisión para tapar el agujero fiscal. El gran desafío también estará puesto en levantar el excedente monetario cuando se salga de la pandemia.

La pregunta es, tanto a nivel nacional como internacional, si nos estamos dirigiendo a un mundo con inflación. El yuan chino es quién podría poner en riesgo a la hegemonía del dólar, pero no es factible la convertibilidad de la moneda. Creo que esto funcionaria como tope para la inflación a nivel mundial.

* Profesor de la Universidad del CEMA.


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