Finales de la NBA 2020: ¿es LeBron James el jugador más dominante de la historia?

“La clave, si querés salir campeón, es que tenés que pasar por sobre un equipo liderado por LeBron James”. A horas de disputar sus primeras finales de la NBA, Jimmy Butler, la estrella de Miami Heat, no dio rodeos. Las palabras sobre su rival en la definición resumen el sentir de los protagonistas. Diez finales…

Finales de la NBA 2020: ¿es LeBron James el jugador más dominante de la historia?

“La clave, si querés salir campeón, es que tenés que pasar por sobre un equipo liderado por LeBron James“. A horas de disputar sus primeras finales de la NBA, Jimmy Butler, la estrella de Miami Heat, no dio rodeos. Las palabras sobre su rival en la definición resumen el sentir de los protagonistas. Diez finales y más de una década de preponderancia validan la pregunta: ¿es la figura de Los Angeles Lakers el jugador más dominante de la historia?

Algunos jugadores y entrenadores aseguran que no hay que darle de comer al contrincante a través de los elogios. Con James, sin embargo, esa regla parece no aplicar. Quizá porque su calidad es demasiado evidente como para no advertirla o intentar soslayarla.

“Al final del día, es lo que normalmente pasa -reforzó Butler-. Por supuesto, no podemos enfocarnos sólo en él porque tiene jugadores buenísimos alrededor, pero uno tiene la misma prueba una y otra vez hasta que la supera. Esa prueba es LeBron James”.

Lo que le pasa al alero de los Heat es, en definitiva, la vida misma. En 13 años desde que el Rey jugara su primera final, allá por 2007 con Cleveland y ante los San Antonio Spurs de Manu Ginóbili, acumula diez finales, ocho de ellas consecutivas entre 2011 a 2018.

LeBron lleva 10 finales en 13 años. Foto AFP

Esa decena de series decisivas -de las nueve concluidas, sólo ganó tres– lo coloca como uno de los cuatro basquetbolistas que más veces disputó el título. Y vale contextualizar al resto.

Dos de ellos son Bill Russell y Sam Jones, miembros del equipo que prevaleció como ningún otro en la vida de la liga: los Boston Celtics de finales de los 50 y la década del 60.

El otro es Kareem-Abdul Jabbar, que las disputó con Milwaukee y los Lakers del Showtime. Y vaya si tiene un argumento de peso: ¿cómo podría relativizarse el dominio de quien llegó a convertirse en el máximo anotador de la historia?

En esta carrera, la híper profesionalización de la liga, la competitividad, la renovación de desafíos e incluso el progreso del juego, hasta fines de los 80 dominado durante casi 40 años por los pivotes, parecerían jugar a favor de LeBron.

Es la tercera camiseta con la que disputa una final, después de Miami y Cleveland. Si gana el título, logrará una gesta que ningún gran jugador consiguió: levantar el trofeo Larry O’Brien con tres casacas diferentes.

Los auriculares y el trofeo detrás. James tiene los objetivos claros. Foto AP

Sí, lo hicieron Robert Horry y John Salley, pero ninguno tuvo la preponderancia que tiene James. Ninguna de las grandes estrellas de la historia se replanteó la existencia deportiva tantas veces y lideró a anillos a tantas franquicias diferentes.

A la hora del juego de las opiniones, es imposible quitar del medio a Michael Jordan. Y los amantes de la leyenda tienen argumentos sólidos. Sí, apenas jugó la mitad más una de las finales de LeBron, pero jamás perdió una y es el hombre con mayor promedio anotador en playoffs (único por encima de los 30 puntos por noche).

Además, Jordan supo irse de la liga durante dos años, jugar al béisbol en medio y volver para ser tan imparable como antes de abandonar la NBA. Pensar si algún otro, James incluido, hubiera sido capaz, es incomprobable. Pero hasta del mítico escolta sonaba irrisorio.

El hombre de los 100 puntos. ¿Cómo sacar de la conversación a Wilt Chamberlain? Un animal que marcó diferencias física y basquetbolísticamente: siete veces máximo goleador, once ocasiones como mejor rebotero, cuatro veces MVP y hasta mayor asistidor una temporada, no había nada que The Record Book (“el libro de récords”) no pudiera hacer en una cancha.

LeBron lleva 10 finales en 13 años. Foto Reuters

Además de los 100 tantos, llegó a promediar 50 en una temporada y metió medio centenar casi 120 veces en su carrera. ¿El segundo en esa lista? Jordan, con 31. Si no pudo lograr más que dos anillos, mucho tuvieron que ver los mencionados Celtics, dueños de la NBA en su momento.

Shaquille O’Neal, el último gigante que aplastó rivales, es otro de los que han sido nombrados en el debate a lo largo de la historia: en su prime, era casi imposible detenerlo. Por algo los Lakers campeones de principios de los 2000 eran más suyos que de un joven pero ya talentosísimo Kobe Bryant.

Más de una vez James ha declarado que tiene el objetivo -al margen de los títulos- de ser considerado el mejor de la historia. En términos de dominio, hace tiempo él eligió al suyo, suficiente para incluirlo en la conversación.

“Si miro los últimos 15 años, el más consistente y dominante ha sido él. Creo que no le dan el reconocimiento que merece”. Le acababan de preguntar, antes de comenzar las finales 2013 (que LeBron perdería) por Tim Duncan.

Difícil responder a aquella pregunta inicial que, en definitiva, tiene mucho de subjetividad. Pero vaya que James ha hecho méritos para ser considerado el jugador más dominante en la historia de la NBA.

HS

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