La odisea del juvenil de San Lorenzo que viajó 24 horas en un camión para poder entrenarse con la Reserva

Al mejor estilo “Halcón”, la recordada película ochentosa de Sylvester Stallone, un juvenil de San Lorenzo debió subirse a un poderoso camión Scania para poder llegar a Buenos Aires y sumarse a los entrenamientos de la Reserva. Nicolás Mallea, delantero de 16 años, es una de las promesas de la categoría 2004 del Ciclón y…

La odisea del juvenil de San Lorenzo que viajó 24 horas en un camión para poder entrenarse con la Reserva

Al mejor estilo “Halcón”, la recordada película ochentosa de Sylvester Stallone, un juvenil de San Lorenzo debió subirse a un poderoso camión Scania para poder llegar a Buenos Aires y sumarse a los entrenamientos de la Reserva. Nicolás Mallea, delantero de 16 años, es una de las promesas de la categoría 2004 del Ciclón y acudió a esta particular vía de transporte para venir desde San Juan, su provincia natal. El viaje duró más de 24 horas. “Lo tomé como una nueva experiencia. Yo sabía que iba a ser algo tedioso. Pero estaba incentivado por volver a entrenarme. Hace mucho tiempo que no me entreno, más allá de salir a correr y moverme en casa”, le contó a Clarín.

La historia fue revelada por el portal partidario San Lorenzo Primero y pronto se viralizó. “Me avisaron que tenía que venir a Buenos Aires para empezar a entrenarme con la Reserva. Esto fue hace dos miércoles. No había nada habilitado. Con mi papá buscamos aviones, micros y no conseguimos nada. La única alternativa que nos quedó fue que yo viniera en camión”, explicó este pibe que nació el 16 de enero de 2004 en Rivadavia, San Juan.

¿Por qué en camión? “Un amigo de mi papá tiene una bodega y tiene camiones que vienen para Buenos Aires. El dueño de la bodega conoce a todos los camioneros y son de su confianza. El chofer que me trajo se llama Gastón. Nunca me había subido a un camión, fue la primera vez en mi vida. Es muy distinto a lo que es un auto o un colectivo”, detalló luego de lamentarse porque el equipo de mate le quedó en la pensión del club en la Ciudad Deportiva por lo que no pudo ir tomando en la extensa travesía desde Cuyo.

Nicolás Mallea viajó en camión desde San Juan hacia Buenos Aires para entrenarse en San Lorenzo

Mallea estuvo todo un día arriba del Scania y hasta durmió en el vehículo: “Salimos el domingo a las 13 y llegamos el lunes a las 15. No me acuerdo bien dónde fue, pero paramos tipo 2 de la mañana a dormir un rato y a eso de las 5 volvimos a arrancar. Dormimos arriba del camión, atrás de los asientos había una camita. Dormí bien, aproveché para descansar también durante el trayecto así no se me hacía tan largo”.

A primera hora de este martes se sometió al hisopado de rigor y si los resultados le dan negativos se entrenará por primera vez con la Reserva de Diego Monarriz. Además, podrá reincorporarse a la pensión, ya que mientras tanto se está hospedando en el departamento de uno de los compañeros del Ciclón.

Juventud Alianza de Santa Lucía fue su primer club en Cuyo. Allí forjó sus características de atacante por afuera. “Antes jugaba por la izquierda y ahora lo hago por la derecha. Me gusta más por el lado de mi pierna hábil que es la derecha. Cuando jugamos por dos puntas, si está el centrodelantero yo me muevo por todo el frente de ataque. No soy de quedarme en el área”, se describe Mallea, que está en San Lorenzo desde 2018 y que el mes pasado fue sumado a las convocatorias de la Selección Sub 17 de Pablo Aimar.

Nicolás Mallea en plena acción en las Inferiores del Ciclón

“Me lo comunicó el coordinador general del club y luego me habló un profe de la Selección para explicarme. Ya tuve una charla por Zoom. Nos dijeron que estaban viendo cuándo se podría entrenar en Ezeiza”, dijo sobre el llamado de la AFA que revolucionó a la familia Mallea, que es bien futbolera.

Papá Roberto también vistió la camiseta de Alianza y hasta César Luis Menotti puso sus ojos en él cuando lo citó para ser parte del plantel para los Juegos de Moscú 1980, aunque la Argentina se plegó al boicot de los Estados Unidos y no participó de esa edición. Facundo, el hermano mayor de Nicolás, tiene 21 años y juega de lateral en la Reserva de San Martín de San Juan.

Antes de la pandemia, cuando San Lorenzo jugaba de local, Mallea solía sentarse en la platea del Nuevo Gasómetro con sus compañeros para ver los partidos. Sus ojos se posaban sobre un futbolista en particular: Ángel Romero. “Miro sus movimientos, es de los que más me gustan del fútbol argentino. Del exterior me gusta Sterling, del Manchester City”, expresó sobre sus ejemplos a imitar en un campo de juego.

“Me gustaría seguir en este nivel en la Reserva y afianzarme en la Selección”, deseó este pibe que está seguido de cerca por todos en la cantera cuerva. Por lo pronto ya sumó una experiencia que jamás olvidará, la de subirse a un camión y salir a la ruta por más de un día para volver a entrenarse. Todo por pasión a la pelota.

MFV

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