La vida sin Messi: el Barcelona también pierde por goleada si se miran los ingresos económicos

“Lo barato sale caro”, suelen repetir los amantes de los lugares comunes. Quizás en esa frase simplona se resuma el coletazo económico que para Barcelona está teniendo la partida hacia París Saint-Germain de Lionel Messi y cuyo impacto final recién podrá mensurarse con el paso de esta temporada. Por lo pronto, los 40 días que…

la-vida-sin-messi:-el-barcelona-tambien-pierde-por-goleada-si-se-miran-los-ingresos-economicos

“Lo barato sale caro”, suelen repetir los amantes de los lugares comunes. Quizás en esa frase simplona se resuma el coletazo económico que para Barcelona está teniendo la partida hacia París Saint-Germain de Lionel Messi y cuyo impacto final recién podrá mensurarse con el paso de esta temporada. Por lo pronto, los 40 días que transcurrieron desde el anuncio de la desvinculación del capitán estuvieron cargados de señales negativas en ese sentido.

La decisión de no renovar el contrato del rosarino se adoptó en un contexto de crisis en una institución que en el último año registró pérdidas por 481 millones de euros, según confirmó el presidente Joan Laporta el 16 de agosto. Sin embargo, esa medida extrema (y con evidente impacto deportivo) podría generar una espiral recesiva: el ahorro salarial que genera la desvinculación de Messi podría verse superado por la caída de los ingresos que la misma desvinculación provoca.

Cuatro días después de anuncio que conmovió al universo futbolero, la consultora especializada Brand Finance estimó que la partida de su máximo goleador histórico podría costarle al Barça 137 millones de euros en valor de marca, lo que representaría una caída de 11%. Antes del inicio de la temporada, el equipo catalán era la segunda firma de fútbol más valiosa del mundo con un valor de 1.266 millones de euros (solo detrás de los 1.276 millones de Real Madrid).

Uno de los aspectos clave que la consultora marcó entre los que sufrirían mayor impacto eran los ingresos comerciales: la pérdida estimada era de 77 millones de euros. También calculó en 43 millones el quebranto que este movimiento ocasionaría en la venta de merchandising y camisetas. Además, consideró que la merma en el rendimiento del equipo le costaría otros 17 millones.

Algunas de esas predicciones ya empezaron a materializarse. En lo deportivo, el debut del equipo blaugrana en la Champions League mostró un equipo terrenal e impotente ante un Bayern Munich que reguló y apenas le marcó 3 goles en la visita al Camp Nou. Fue la primera vez que el Barcelona termina un partido de Champions sin patear al arco, ¿casualidad?

En lo que a sponsors respecta, la última mala nueva fue el anuncio de que Rakuten no continuará siendo el auspiciante principal en la casaca blaugrana después de esta temporada. La empresa japonesa, que había iniciado su vínculo con el club en 2017, había pagado 55 millones de euros durante las primeras cuatro temporadas, en esta redujo el monto a 30 millones debido al impacto de la pandemia de coronavirus y en la próxima ya no estará.

Después de cinco años, Rakuten dejará de ser el auspiciante principal en la camiseta de Barcelona. (Foto: Joan Monfort / AP)

Mientras Rakuten desembolsó 55 millones al año, el pecho del Barça fue el tercero más valioso del planeta, detrás del de Real Madrid (Fly Emirates pagaba 70 millones) y el de Manchester United (Team Viewer abonaba 55 millones). El desafío para la dirigencia catalana será buscar una nueva firma que pague lo suficiente como para colocar a su camiseta nuevamente en el podio (este año fue desplazada por la de París Saint-Germain). Sin Messi en sus filas, parece difícil.

Rakuten no fue la única corporación que le dio la espalda en estas semanas. La compañía de electrodomésticos Beko, cuyo nombre se veía en la manga izquierda de la casaca, decidió renunciar a ese espacio, por el que pagaba 19 millones anuales conjuntamente con la publicidad en la remera de entrenamiento, que mantendrá hasta final de esta temporada por 10 millones.

El impacto también empezó a vislumbrarse en la venta de camisetas. Antes del inicio de la campaña y con Leo en el plantel, se estimaba que ese rubro generaría un ingreso de 200 millones de euros, de los cuales aproximadamente el 15 por ciento (30 millones) quedarían en las arcas del club. En los últimos años, de cada 10 casacas que se comercializaron, 8 llevaban estampado el apellido de Messi y el número 10.

Ahora la apuesta de la conducción barcelonista apunta a que el nuevo polo de atracción para los potenciales compradores de indumentaria sea Memphis Depay​, el principal refuerzo para esta temporada: el plan es que la caída en las ventas sea solo del 30 por ciento y que 5 de cada 10 remeras tengan el apellido del atacante neerlandés. La esperanza es lo último que se pierde, pero la proyección parece un derroche de optimismo.

Sin Messi, cayó el interés de los simpatizantes por ver a Barcelona en el Camp Nou. (Foto: Joan Monfort / AP)

La falta del jugador-franquicia también está repercutiendo en la asistencia de público al Camp Nou, un aspecto que ya había sentido el impacto de la covid-19. El 1 de agosto, cuatro días antes del anuncio de la no renovación de Messi, Barcelona había cerrado el período de venta de abonos con 57.262 socios registrados, lo que marcó una reducción de 26.238 respecto a los 83.500 de la prepandemia.

Para el duelo de la primera fecha de la Liga frente a Real Sociedad, el primer partido con asistencia de público tras 17 meses, apenas 15.280 de los 57.262 abonados solicitaron una entrada. Y para el debut en la Champions League ante Bayern Múnich solo lo hicieron 31.213. En ambos casos, la venta del remanente de boletos se abrió para el público general, algo sumamente infrecuente cuando Messi se vestía de azulgrana.

Hasta la criptomoneda del club perdió valor en este último mes. El Barcelona Fan Token, que salió al mercado en junio de 2020, cotizaba a 22,12 dólares el 5 de agosto, el día en que el club anunció la partida del capitán del seleccionado argentino. Este martes, su valor se encontraba en 18,94 dólares, un 14,4% por debajo de la cotización de aquella jornada.

El museo del club es una gran fuente de ingresos para el Barcelona. (Foto: FC Barcelona)

Todavía sin posibilidades de medir el impacto real en ese aspecto, seguramente también golpeará a las arcas del club la caída en las visitas al estadio y al museo del club, uno de los paseos preferidos de los turistas que visitan Barcelona, cuyas entradas cuestan entre 26 y 119 euros para no residentes en Cataluña. En 2019, el último año previo a la pandemia, 1,6 millones de personas pagaron su boleto para recorrer los pasillos del Camp Nou.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA