Premio Nobel de Economía: qué opinan los argentinos que trabajaron con los premiados

Este lunes tres especialistas en economía experimental, el canadiense David Card, el estadounidense-israelí Joshua Angrist y el estadounidense-holandés Guido Imbens, obtuvieron el premio Nobel de Economía.Según detallaron desde el comité sueco, en el caso del canadiense David Card, se lo eligió por sus contribuciones empíricas a la economía laboral, mientras que de Joshua David Angrist y Guido W. Imbens subrayaron…

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Este lunes tres especialistas en economía experimental, el canadiense David Card, el estadounidense-israelí Joshua Angrist y el estadounidense-holandés Guido Imbens, obtuvieron el premio Nobel de Economía.

Según detallaron desde el comité sueco, en el caso del canadiense David Card, se lo eligió por sus contribuciones empíricas a la economía laboral, mientras que de Joshua David Angrist y Guido W. Imbens subrayaron sus contribuciones metodológicas a las relaciones causales.

Los experimentos naturales son situaciones surgidas de la vida real que los economistas estudian y analizan para determinar relaciones de causa a efecto

Mariano Tappata es un economista argentino que hizo un doctorado en la UCLA, en Los Angeles, y tuvo como profesor a Guido Imbens.

Tappata, quien fue funcionario en el ministerio de Economía durante la gestión de Nicolás Dujovne, estudió en la UCLA entre 2001 y 2006 y cursó con Imbens la materia de Econometría en primer año.

“En ese entonces Imbens ya venía publicando numerosos papers con temas de economía aplicada”, le dijo Tappatta a Clarín. El argentino lo recuerda como un muy buen profesor que hace 20 años les aconsejaba a sus alumnos volcarse a analizar el volumen de datos que reunía la medicina. “Nos aconsejaba que estudiáramos los datos de medicina, porque las escuelas de medicina no estaban entrenadas en realizar un análisis riguroso de las causas y efectos”.

Veinte años más tarde y con los efectos de la pandemia de Covid golpeando todas las economías del planeta, la recomendación de Imbens resultó profética.

“Desde 2001 hasta ahora las escuelas de medicina mejoraron mucho en el análisis de datos y contrataron a economistas para avanzar con estos desarrollos”, detalló Tappata.

Ya siendo profesor en la universidad British Columbia, Tappata volvió a cruzarse con Imbens en 2009 cuando éste dio un curso para profesores en Toronto, Canadá, sobre métodos modernos de investigación. “En ese entonces él ya era una eminencia en ese campo”.

El campo de las contribuciones metodológicas a las relaciones causales fue ganando volumen en los años siguientes a tal punto que se esperaba que el Premio Nobel recayera sobre quienes trabajaban en la estimación de causalidad.

“En general los premios Nobel de Economía se enfocan primero en el tema y después en la persona. Y claramente Imbens estaba entre los los 10 candidatos en ese tema”, dice Tappata.

Hoy Tapatta se desempeña como profesor en la Universidad de Río Negro y en la Di Tella.

Otro argentino que tuvo contacto con los flamantes premiados e Sebastián Galiani, ex viceministro de Economía durante la gestión del macrismo.

Congratulations to the winners of the Nobel Prize in Economics for their work on causal inference. Here, one of winners eating a “choripan” at my house in Argentina. pic.twitter.com/xEYX74Zj2o

— Sebastian Galiani (@SFGaliani) October 11, 2021

“En las semanas previas a la premiación se había mencionado mucho que entre los tres o cuatro candidatos estaba este grupo”, cuenta Galiani, quien hoy da clases en la Universidad de Maryland, Estados Unidos.

Conozco a los tres premiados porque por la profesión acá en Estados Unidos uno conoce a todos. Todos damos seminarios y nos cruzamos en algún momento”.

De hecho Galiani publicó un tuit con una foto de 2011 en lo que se lo ve compartiendo un asado junto a Joshua Angrist, cuando éste vino a dar una conferencia a Buenos Aires.

Tras el anuncio del Premio Nobel, en el ambiente socioeconómico se resaltó que uno de los premiados, David Card, desarrolló una investigación en la que demuestra que la suba del salario mínimo no provoca un aumento del desempleo, tal como plantean otros economistas.

Card estudió la relación entre salario mínimo y empleo al comparar la situación del mercado laboral en la zona fronteriza entre los estados de Nueva Jersey y de Pensilvania. El salario mínimo había sido aumentado en el primero, mientras que se mantuvo igual en el segundo. Las investigaciones mostraron que la suba del salario no había generado un descenso del número de empleados.

Pese a que algunas interpretaciones apuntan que en el año de la pandemia se buscó dar un mensaje político a través de esta premiación, Galiani cree que no es así. “Si bien en la economía hoy en día hay visiones más heterogéneas sobre como hacer trabajo aplicado, lo que ellos hicieron merece ser premiado. Yo no trato de leer un mensaje político en esto”.

AQ

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