Ginecólogo denunciado por abuso sexual: ya son 15 las mujeres que lo acusan y la Justicia lo citó a declarar

Una joven de 20 años contó en Instagram un abuso que había sufrido durante una consulta a su ginecólogo, y varias mujeres de Corrientes se contactaron para decirle que les había pasado lo mismo con ese doctor: Alejandro Gerardo Dahse, de 56 años, dueño de una clínica, y auditor de una obra social. La joven también…

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Una joven de 20 años contó en Instagram un abuso que había sufrido durante una consulta a su ginecólogo, y varias mujeres de Corrientes se contactaron para decirle que les había pasado lo mismo con ese doctor: Alejandro Gerardo Dahse, de 56 años, dueño de una clínica, y auditor de una obra social. La joven también lo denunció antes la Justicia y el ginecólogo fue citado a declarar: tendrá que hacerlo el 3 de noviembre a las 9.30.  

Ya suman quince las mujeres que aseguran haber sido abusadas por Dahse: después de un aborto, al colocarles un DIU, al hacerles un papanicolau, cualquier excusa, dicen, servía al ginecólogo para anestesiarlas y dormirlas. A otras las abusó despiertas. El último abuso tiene meses, hay mujeres que hablan de abusos ocurridos hace 22 años.

Varias presentarán la denuncia ahora. Dicen que tienen que “frenar” a este “violador serial” Una de ellas, que ya lo había denunciado sin que la Justicia hiciera nada, volverá a denunciarlo. 

El ginecólogo denunciado ante la justicia por abuso sexual.

La injusticia

“Me pasé muchos años con una sensación horrible de injusticia. Y ahora que leí el posteo en Instagram de esta chica contando que este ginecólogo sigue abusando mujeres me agarró una bronca tremenda. Ya tengo abogada, y lo voy a denunciar. Antes lo denunció mi mamá porque yo era menor de edad, pero ahora lo voy a hacer yo misma. No puede quedar impune y no puede seguir abusando mujeres”, dice a Clarín.

Ahora tiene 32 años. En julio de 2008 tenía 19. Dahse era el ginecólogo de su madre. Ella había quedado embarazada pero en un control se confirmó que el corazón había dejado de latir. Tenía que hacerse un legrado. Fue a la Clínica de la Mujer y Dahse le practicó el legrado. A la semana se enfermó, le subió fiebre. “Me hizo mal el procedimiento. Me dejó restos”, dice.

En octubre seguía con el ciclo menstrual irregular y fue a ver a Dahse. Le dijo que podía estar embarazada, a ella le parecía raro porque usaba preservativos, pero él le aseguró que sí y que no le dijiera nada a su madre para no preocuparla.

“Me mandó a la farmacia a comprar dos ampollas de propofol, que yo no sabía para que era. Después supe que eran para dormirme. Fui a su consultorio a eso de las cinco de la tarde y me dio algo y me quedé dormida. Recuerdo haberme despertado dos veces en la camilla y las dos veces él estaba con los pantalones bajos y tenía su miembro en mi boca. Finalmente me desperté a eso de las siete de la tarde y empecé a gritarle por lo que me acordaba que me había hecho”.

“¿Qué decis? Yo solo te estaba poniendo algodón en la boca. ¿Estás loca? ¿Me querés estropear la carrera?”, se defendió él. La puerta estaba con llave. Dahse la abrió, fue a buscar a una médica de la clínica y le hizo decir que siempre había estado ahí, que nunca habían estado solos los dos.

Entró en estado de shock que duró unas 24 horas de las cuales nunca pudo recordar nada, salvo el final: se cortó las venas. En la ambulancia le contó a los médicos lo que le había hecho Dahse. Llegaron al hospital y los médicos llamaron a la policía y a su madre.

“Me sacaron fotos, tomaron muestras de mi cuerpo, fue horrible, viví todo ese proceso con mucha vergüenza. Había un montón de médicos y policías escuchándome y mirándome mientras me hacían las pruebas, las preguntas. Todo eso está en mi historia clínica. Estaba destrozada, lastimada. Sabían que había sido abusada y le dijeron a mi mamá que si ella no hacía la denuncia la iban a hacer ellos”.

El 25 de octubre de 2008 su madre denunció a Dahse. Pero en la carátula no pusieron “abuso sexual” sino “aborto”. Ella pidió ayuda psicológica. Tenía miedo de sí misma. “Me hicieron una cantidad de pericias psicológicas interminables para saber si yo mentía. A él no le hicieron ninguna. En 2014 lo sobreseyeron y yo nunca pude acceder al expediente –asegura-. Después me explicaron otros médicos que yo entonces no estaba embarazada, que él me había mentido. Encima eso”. 

“Y ahora, la herida que yo creí que había sanado volvió a sangrar. Seguro que lo hizo muchas veces. Empecé a contestar el posteo de esta chica y así nos contactamos con otras mujeres. Compartimos nuestras experiencias, que en realidad son todas películas de terror. Es un violador serial. Siempre son todas chicas de la misma edad. Su impunidad me da mucha rabia. Sigue habiendo mucho machismo. Y él sale en los medios defendiéndose y echándole la culpa a las feminazis. Es un hipócrita. Todo el mundo sabía que él hacía abortos”.

“Se había dictado la falta de mérito a la denuncia que hizo la madre en 2008. Ahora lo que pedimos ante esta nueva denuncia de la otra joven de 20 años es que se desarchive la causa -explica su abogada a Clarín-. Ahí están todos los examenes que le realizaron a ella. En ese momento, a pesar de todo lo que ella contó, al ginecólogo nunca se lo investigó por abuso sexual. Es hora que se lo investigue”.

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