Juan Ignacio Londero: “Quiero probarme a mí y a mi gente que puedo volver a ser el de antes”

Juan Ignacio Londero vivió en 2019 el mejor año de su carrera. Conquistó su primer título ATP en Córdoba, alcanzó los octavos de final en Roland Garros (perdió nada menos que con Rafael Nadal) y la final en Bastad, y cerró la temporada como número 50 del mundo, su mejor posición. La ilusión por lo…

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Juan Ignacio Londero vivió en 2019 el mejor año de su carrera. Conquistó su primer título ATP en Córdoba, alcanzó los octavos de final en Roland Garros (perdió nada menos que con Rafael Nadal) y la final en Bastad, y cerró la temporada como número 50 del mundo, su mejor posición. La ilusión por lo que podía venir después era muy grande, pero en un 2020 complicado por la pandemia las cosas no salieron como esperaba. Y en este 2021 entró en un bache: acumula un record de 0-11 en los cuadros principales de torneos del circuito mayor y cayó hasta el 170° lugar del ranking.

Aunque fueron varios los factores que se combinaron para llevarlo a este mal presente, el cordobés asegura que lo mental jugó un papel importante. “Siento que me falta un poco de esencia“, reflexiona en una charla con Clarín en el marco del Challenger de Buenos Aires, en el que este jueves, en el último turno, buscará el pase a cuartos de final ante Sebastián Báez. Pero a pesar de que no le vienen saliendo las cosas, el Topo no quiere rendirse y sigue luchando para volver a reencontrarse con su mejor versión.

Estoy en un momento raro de mi carrera, es difícil de explicar. Me cansé mucho mentalmente este año por los viajes que tuvimos que hacer por la pandemia. Y encima no acompañaron los resultados, entonces todo se potencia para mal. Estoy luchando, intentando salir de esta situación. Es difícil, todavía tengo que hacer un clic o un pequeño salto para volver a tener una mejor actitud, energía, más esencia. Pero creo que estoy cerca”, se sincera.

Y aclara: “En lo tenístico nunca tuve problemas, siempre fue un tema emocional y físico, que van de la mano. Aunque siempre hay cosas en el tenis para afinar, me siento bien jugando. Pasa más por esos otros aspecto”.

“Tengo que dar un pequeño salto para volver a tener una mejor actitud, energía, más esencia”, dice Londero. Foto Prensa Challenger de Buenos Aires

Londero vivió varias situaciones que potenciaron su flojo momento. El parate de casi seis meses por coronavirus en 2020, que le cambió de repente el día a día de su vida, fue el punto de partida. Desde la reactivación del circuito hasta hoy, sufrió una lesión en un pie que lo marginó del circuito un par de meses, cambió dos veces de entrenador y hasta optó por probar una nueva dieta que no le funcionó y lo afectó físicamente.

“Trabajé un año con Sebastián Prieto y después dos meses con Leonardo Olguín. Pero no creo que eso me haya afectado. De los dos aprendí cosas (herramientas, alguna visión nueva del juego) de las que hoy me sigo agarrando y me sirven en este proceso que estoy viviendo. Creo que de ese tipo de cambios, aunque no salgan bien, siempre se puede sacar cosas buenas”, comenta quien hoy no tiene entrenador fijo.

Lo están ayudando Andrés Schneiter, quien fue su coach hasta fines de 2020 y hoy entrena a Federico Coria, y Tony Pastorino, que lo acompaña más en sus viajes y el día a día.

“Lo de la dieta sí me afectó. Probé una que se llama PNI, que es muy buena. Pero en mi caso, por mi contextura física y por mi forma de jugar, no me resultó. No me hacía subir de peso y no tenía la energía que necesitaba para poder competir y jugar con la intensidad que juego”, explica.

Londero cayó este año hasta el 170° lugar del ranking. Foto Prensa Challenger de Buenos Aires

Ese bajón físico se potenció a principios de este año, cuando se contagió coronavirus. El de Jesús María se había sentido mal durante su participación en el ATP de Córdoba y, en la semana siguiente, siguió con el malestar en Buenos Aires. Aunque los hisopados que le habían hecho en esos certámenes habían dado negativos, tras despedirse del torneo porteño se hizo un PCR, que dio positivo.

“Estuve 15 días encerrado, bajé mucho de peso, perdí mucha energía y estuve como dos meses y medio con el pulmón inflamado, por lo que me costaba mucho respirar bien. No hice una buena preparación física para volver a la cancha y eso influyó mucho en toda la gira de polvo de ladrillo. Me empecé a sentir un poco mejor recién después de los tres meses”, cuenta. 

A pesar de todo, Londero no se rindió, porque quiere demostrarse a sí mismo que es capaz de levantarse, recuperarse y volver a ser.

Hoy lo estoy tomando como un desafío conmigo mismo, para probarme a mí y a la gente que me quiere ver bien que lo puedo superar. No voy a decir que soy siempre una persona positiva porque cuando venís de un momento tan malo, es difícil sacar cosas positivas todo el tiempo. Estoy haciendo el esfuerzo, sé que tiene que ser así. Y creo que lo voy a lograr, me tengo mucha fe. Hoy siento que estoy cargando menos negatividad y que voy a poder revertir esto. Y después, algún día, me gustaría poder reírme de esta situación.

“Es un desafío conmigo mismo. Estoy haciendo el esfuerzo y creo que lo voy a lograr”, afirma Londero. Foto Prensa Challenger de Buenos Aires

-¿Te está ayudando un psicólogo?

-Desde 2015 trabajo con el psicólogo Daniel Durán, pero hay veces que, por más psicología, por más entrenamiento físico, mental y tenístico, por más que hable con quien sea, si no puedo hacer el cambio yo, es complicado. Yo trasladé los malos resultados y rendimientos a la vida, sin querer. Entonces hasta que no esté mejor emocionalmente en mi vida y pueda llevar eso a la cancha, va a ser difícil. No sé si hay una receta de un psicólogo, de un nutricionista o de un entrenador, que te toque con la varita y te diga, ‘Bueno dale, ya estás’. Igual siento que estoy saliendo, que ya estoy mucho mejor.

-¿Cómo manejás la presión por las expectativas del público que espera mucho de vos y quizás no sabe estos detalles de lo que estás viviendo?

-Es difícil. Pasé mucho tiempo en el pasado conviviendo con esa presión. Hoy creo que influye menos. Además, la gente suele hablar cuando te va bien, pero cuando estás abajo, cuando ya te cansaste de perder tanto, habla menos. Igual a veces todavía me afecta. Trato de no mirar tanto el teléfono, de no prestarle atención, pero es difícil. Sé que hay que estar relajado, porque uno sabe bien lo que está pasando.

-¿Cómo te gustaría cerrar esta temporada?

-Me encantaría cerrarla bien mentalmente, sintiéndome que estoy de vuelta, nada más. No pido un resultado ni un ranking. Me gustaría poder terminar el año con buenas sensaciones hacia mi persona dentro de una cancha de tenis y afuera. Creo que con eso ya voy a estar contento para poder encarar el año que viene de la mejor manera.

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