Feletti llama a frigoríficos y carniceros por los fuertes aumentos de precios

Como parte de su cruzada para congelar los precios en productos básicos, el secretario de Comercio, Roberto Feletti, tiene previsto llamar a referentes de supermercados, frigoríficos y carnicerías para neutralizar los últimos aumentos de la carne. El funcionario ya había planteado dos alternativas posibles: elevar los derechos de exportación o la creación de fideicomisos para…

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Como parte de su cruzada para congelar los precios en productos básicos, el secretario de Comercio, Roberto Feletti, tiene previsto llamar a referentes de supermercados, frigoríficos y carnicerías para neutralizar los últimos aumentos de la carne. El funcionario ya había planteado dos alternativas posibles: elevar los derechos de exportación o la creación de fideicomisos para que “parte de la renta exportadora se destine a subsidiar el precio de aquellos que venden en el mercado interno”, explicó.

La convocatoria a todas las ramas comerciales de la industria cárnica todavía no tiene fecha, pero sería esta semana. Sería el puntapié inicial del armado de una mesa más amplia “para encontrar alguna solución a las fuertes subas de los últimos días”, señaló una fuente oficial. Feletti aspira a que el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, convoque a los productores para definir futuras medidas.

El precio de la carne encendió las alarmas del Gobierno. La semana pasada, los precios de la hacienda saltaron 25% y parte de esas subas ya están llegando al mostrador. De apuro, el viernes logró el compromiso de los principales supermercados para congelarlos por el fin de semana largo, pero luego declaró que el problema de fondo es otro: “Para asegurar carne, pollo, pan y leche debemos desvincular los precios internos de los internacionales”, dijo. Lo hizo después de mantener una reunión con Martín Guzmán, Matías Kulfas y Domínguez.

Según pudo comprobar Clarín, las subas llegaron a las carnicerías de manera dispar. La semana pasada, el costo promedio del kilo de media res saltó de $ 420 a $ 560, como reflejo de las alzas de la hacienda. En el barrio de Almagro, el kilo de bife de chorizo aumentó de $ 850 a $ 1.100.  El pollo subió también, pero no tanto: (el kilo pasó de $ 15 a $ 16). “Muchos de estos aumentos lo tenemos que absorber nosotros porque si no las ventas caen”, se lamentó uno de los comerciantes consultados por este diario.

Con respecto a la carne, desde el entorno de Feletti aseguran que en el Gobierno comparten el diagnóstico, pero no está claro si ocurre lo mismo con las recetas que propuso. “Hay que buscar un equilibrio entre los tres ejes: exportaciones, mercado interno y rentabilidad. Pero la prioridad es el abastecimiento interno”, señalan. Algunas versiones indican que Domínguez tiene fuertes diferencias con Feletti y que rechaza una suba de las retenciones.

Las retenciones que rigen hoy para los envíos de carne al exterior llegan al 9%, lo que representa una recaudación estimada de US$ 240 millones, por los embarques de 800.000 toneladas. Según Feletti, si se compara 2015 con 2021, “hoy las retenciones tienen menos peso frente a productos con precios internacionales más altos y, por lo tanto, menor regulación de cupo de exportaciones”. El campo calificó de “muy imprudente” la intención del Gobierno de subir retenciones a la carne y no descartaron medidas de protesta.

La otra alternativa que barajó Feletti es la implementación de un fideicomiso, muy similar al que está vigente con los aceiteros desde principios de año. Así, los exportadores (productores, fraccionadores, acopiadores, exportadores, elevadores y fazoneros) aportan a un fondo para subsidiar el precio en el mercado interno. Según la normativa, los productos sujetos a aportes son la harina y pellets de girasol, los pellets de harina de soja, semilla de girasol y la harina de soja. Los productos beneficiados son los aceites refinados comestibles de soja o girasol destinados al consumo en envases de hasta cinco litros.

La lógica de Feletti es que el esquema se puede replicar con la carne. Dijo que con lo recaudado por las exportaciones se puede armar “un fondo totalmente considerable para poder morigerar los precios sin tocar nuevamente las retenciones”. No obstante, los especialistas advierten que la carne es un mercado mucho más fragmentado y difícil de controlar (intervienen productores, frigoríficos y carnicerías) que el del aceite. Lo mismo ocurre con la comercialización. “Las grandes cadenas concentran entre 10 y 20% de las ventas de carne”, señalan.

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