Diego Maradona, a un año de la muerte: los homenajes en vivo y el recuerdo de sus seguidores

Homenaje a Diego Maradona en Napolés. Foto EFE. EN VIVO Noticia en Desarrollo A un año de la muerte de Diego Maradona, familiares, amigos, ex compañeros y fanáticos homenajean al Diez con sentidos homenajes y expresiones de afecto. Las hermanas de Maradona participaron de una misa en Escobar Ana Maradona, una de las hermanas de…

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Homenaje a Diego Maradona en Napolés. Foto EFE.

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A un año de la muerte de Diego Maradona, familiares, amigos, ex compañeros y fanáticos homenajean al Diez con sentidos homenajes y expresiones de afecto.

Las hermanas de Maradona participaron de una misa en Escobar

Ana Maradona, una de las hermanas de Diego Maradona. Foto: captura de TV.

Las hermanas de Diego Maradona participaron este jueves de una misa en honor a Diego Maradona en una pequeña iglesia de Escobar.

“Es muy triste pero lo recordamos con amor y cariño”, dijo Ana Maradona, una de sus hermanas, en rueda de prensa.

Según precisaron, Maradona ayudaba con dinero y de manera anónima a esa iglesia. 

Dieguito Fernando visitó la tumba de Maradona en Bella Vista

Dieguito Fernando y su mamá, Verónica Ojeda, junto a la tumba de Maradona.

Dieguito Fernando, el hijo menor de Diego, visitó este jueves la tumba del ídolo argentino en el cementerio de Bella Vista junto a su mamá, Verónica Ojeda.

“Dieguito le habló mucho a su papá, le resultó aliviador”, contó Ojeda en una improvisada rueda de prensa a bordo de su auto cuando salía del cementerio.

Un periodista le llegó a preguntar a Dieguito si extrañaba a su papá y apareció desde el asiento trasero para decir que “sí”, en un tierno gesto que rápidamente se viralizó en las redes sociales.

Casi en simultáneo, Raúl “Lalo” Maradona también visitó la tumba de su hermano y se retiró en su camioneta sin dar declaraciones.

Maradona fue enterrado en el cementerio de Bella Vista el pasado 25 de noviembre en una ceremonia íntima luego de una larga caravana que fue acompañada por miles de fanáticos desde la Casa Rosada.

A un año de la muerte de Maradona: crónica de una primicia mundial

Diego Maradona levantando la copa del mundo en el estadio Azteca, en 1986.

Hace un año, con la pandemia a pleno, el coronavirus mataba y mataba sin parar y la vida, prisionera del azar en su máxima expresión, era eso que sucedía entre gambetas ciegas al covid y sus impactos certeros a las rutinas.

Era 25 de noviembre. Y según asegura Wikipedia, es el tricentésimo vigésimo noveno día del año en el calendario gregoriano y el 330.º en los años bisiestos. Quedaban 36 días para finalizar un año de encierro. Un año de mierda. Lee más acá.

El emotivo video homenaje de la AFA

A un año de la muerte de Maradona, ¿qué pasó con los acusados de filtrar las fotos en la funeraria?

Diego Antonio Molina, Claudio Fernández (49) y su hijo Sebastián (19) siguen bajo la lupa de la Justicia en la causa que tramita ante el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas de Ciudad, a cargo de Gonzalo Viña. Están imputados como coautores responsables de la divulgación pública de las fotos que mostraban a Diego Armando Maradona en su lecho de muerte.

Diego Molina fue el encargado de amortajar el cuerpo de Maradona en el ataúd y lo acompañó dentro del coche fúnebre desde el local de sepelios hasta Casa Rosada. Sin embargo, antes de cerrar el cajón se retrató junto al féretro del ídolo argentino. Las imágenes no solo se difundieron a través de WhatsApp, sino que aparecieron otras que se tomaron Claudio Fernández y su hijo Sebastián. Leer más. 

A un año de la muerte de Maradona, Goyo Carrizo recuerda a Diego: su última charla y por qué ya no iba a Fiorito

Goyo Carrizo, junto a una réplica del rastrojero de los Cebollitas. Foto Sergio Araujo.

-Si pudiera decirle algo a Diego le diría simplemente que si estaba conmigo no le hubiera pasado todo lo que le pasó. Estoy convencido.

Gregorio Carrizo (60) fue el mejor amigo de Maradona cuando Diego sólo era Pelusa. Tenía apenas ocho años el día que se probó en Argentinos Juniors pero, para ese entonces, ya no le alcanzaban los dedos para contar las travesuras que había hecho con su compinche tanto en la escuela como en el barrio. “Éramos los diablitos de la directora”, describe.

Una vez que le picaron el boleto de entrada a los Cebollitas, Goyo -como lo llaman aún hoy- tiró una rabona más. “Tengo un amigo que juega muy bien, juega mejor que yo. ¿Lo puedo traer?”, le preguntó a Francis Cornejo, el padre de ese equipo legendario. La categoría ’60 ya estaba armada pero, para no decepcionar a su nueva figura, el DT le regaló la posibilidad. Leer más.