Los 5 interrogantes sobre los cortes de energía eléctrica

Alrededor de los apagones de energía eléctrica de los últimos días, dados las fuertes temperaturas que colapsaron el sistema, surgen algunos interrogantes que no siempre encuentran respuestas, o que cuyas explicaciones varían según el contexto y que en esta nota se intentan abordar. El por qué cuando hace calor el servicio colapsa en la Argentina puede…

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Alrededor de los apagones de energía eléctrica de los últimos días, dados las fuertes temperaturas que colapsaron el sistema, surgen algunos interrogantes que no siempre encuentran respuestas, o que cuyas explicaciones varían según el contexto y que en esta nota se intentan abordar. El por qué cuando hace calor el servicio colapsa en la Argentina puede tener razones que subyacen o que se aprenden de tanto escuchar a los especialistas hablar. Las dudas se replican y el combo para entender lo que pasa parece ser extenso.

Dentro de los interrogantes, Clarín identificó 5 que surgen alrededor de esta problemática que año tras año afecta tanto a la Ciudad, como al Gran Buenos Aires, y hasta a algunas provincias:

Por qué razón en la Argentina cuando hace calor el servicio colapsa

Los especialistas consultados por Clarín coinciden a la hora de aclarar que frente a altas temperaturas los servicios colapsan y es un fenómeno que ocurre a nivel mundial. Pero en la Argentina el combo lo hace más complejo, la suma de algunas variables extras complican la situación y retrasan una salida. “En un sector con poca inversión, colapsa la distribución y hay problemas de transporte en alta tensión, sumado a eso hay un récord de consumo doméstico”, explica un especialista del sector.

En ese último sentido, el crecimiento exponencial de la demanda doméstica se debe a dos cosas: al abaratamiento de las tarifas que hace que la gente no se preocupe a la hora de tener todas las luces de la casa prendida, por ejemplo.  Y la otra razón, es la cada vez mayor explosión del “consumo del confort”, que hace que no se mire tanto el valor de la tarifa que se paga, si no que gana la comodidad. Y, en ese punto, para los especialistas es difícil responder o cuantificar qué incidencia tiene cada variable.

Para José Luis Sureda, ex secretario de Recursos Hidrocarburíferos, otros temas que afectan son: la sequía y la poca disponibilidad de dólares que hay. “Los bajos caudales provoca que la oferta hidráulica sea restringida, eso obliga a recurrir a otras energías como la térmica y la que usa combustible. El tema es que hay que sostener una fuerte generación térmica, y entonces para reemplazar lo que falta hay que importar. Y ahí aparece otro problema: la disponibilidad de dólares. “La sensación es que siempre llegamos tarde, como ahora. Había que tomar la decisión de importar un mes antes. pero la restricción desde el punto de vista monetario, es otro gran problema”, explica.

“Somos reincidentes en políticas que fracasaron. El tema de la infraestructura es capital intensivo, necesita mucha inversión. Eso quien lo hace, el Estado o las empresas privadas, pero todo eso tiene costo. En principio lo tiene que pagar el usuario, pero en países con inflación alta cuando se congelan las tarifas, el usuario lo deja de pagar. Entonces, quién lo paga”, argumenta.

Sirve que las compañías apaguen la luz

El Gobierno negoció con un grupo de empresas que reduzcan el consumo eléctrico en la hora pico, es decir, entre las 13 y las 16 para evitar cortes masivos de luz como los registrados en los últimos días frente a la ola de calor extrema que afecta a gran parte del país. ¿Esa medida es efectiva?.

Según los especialistas, sí, sirve. Si en el pico se baja la demanda es bueno porque si no se hace de una manera disciplinada, es la propia demanda la que lo terminará haciendo en forma abrupta. Se ajusta de una manera u otra, si es sólo, será intempestiva y prepotente, lo hace colapsando.

Si en el pico de consumo se logra bajar 1.000/1.500 megavatios del consumo industrial se le baja fuerte la presión a la red, y eso es bueno porque permite también mantener una mayor reserva de potencia. Sin embargo, dependerá la efectividad si realmente se “baja la perilla”. El problema que ve uno de los consultados, que prefirió mantener su nombre en reserva, es que “hubo pedido, sin resolución”, no se formalizó el reclamo.

Ayuda que los empleados públicos hagan home office

La otra medida que generó sorpresa fue la disposición del Gobierno de que la administración pública haga home office los últimos dos días de esta semana, con el mismo fin. Ahí frente a la consulta de si ayuda o no esa decisión a reducir la demanda eléctrica, las respuestas también fueron coincidentes, pero en dirección opuesta a la consulta anterior. Para los expertos en energía eléctrica, es es una decisión más política que efectiva. “Me parece que el común de la gente cuando hace home office prende todos los aparatos eléctricos que puede: el aire acondicionado, la tele, la radio, las luces de la casa, entonces, se traslada el consumo de la empresa al hogar. Para saber si es efectivo o no habría que poder medir ambas prácticas”, explica Sureda. Y agrega: “A priori creo que no tiene sentido”.

Por qué las tarifas son más caras en el interior que en AMBA. Y eso asegura una mejor calidad del servicio?

Hay que tener en cuenta que el servicio eléctrico en la Argentina está atomizado, no hay un ente regulador eléctrico que tenga jurisdicción sobre todo el pais. Cada provincia tiene sus propias empresas provinciales de energía eléctrica y sus cooperativas, eso provoca mucha dispersión en la oferta y la distribución, según explicaron a Clarín. De esta forma, en muchos lugares, el hecho de que la provincia tenga la jurisdicción no necesariamente ha servido para mejorar el servicio.

Con la referencia de las tarifas del AMBA, en Córdoba, por ejemplo, se paga 189% más; en Salta, 133%; en Santa Fe, 109% por encima y en Río Negro, 90% más. En el caso de Chaco, el precio que abonan los usuarios es un 50% más que el de los porteños y en Tierra del Fuego -donde no se actualizan tarifas desde hace casi 3 años- 29% más. Esos datos surgen de un trabajo realizado por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Bolsa de Comercio de Córdoba.

En cuanto al valor, el precio de la energía mayorista es igual para todos. Pero ahí cada compañía provincial compra la energía y desde ahí empiezan a encarecerse los costos. Por ejemplo, mientras las tarifas se mantuvieron congeladas en el AMBA, en resto del país aumentó mucho el valor agregado por la distribución. Ese precio más alto hará más efecto al servicio siempre y cuando el excedente se vuelque a inversión. Para los consultados una tarifa más alta no es sinónimo, necesariamente, de una mayor calidad.

Qué la energía eléctrica sea manejada por el Estado garantiza que el servicio sea bueno 

Para Sureda, “podría serlo, pero no necesariamente es así”. Hay empresas públicas eficientes, y otras que no. En este caso no se trata de  público versus privado, si no de eficiencia. 

SN

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