Condenan por calumnias a uno de los abogados de Cristina Kirchner y lo investigan por faltas éticas

Se trata de Gregorio Dalbón. La sentencia es porque insultó a dos juezas en el programa de Mirtha Legrand. Y la aplicación de eventuales sanciones es por su advertencia a los fiscales del caso Vialidad. Contestó con una ironía sobre el sabor de los helados en los almuerzos de la diva. El abogado en temas…

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Se trata de Gregorio Dalbón. La sentencia es porque insultó a dos juezas en el programa de Mirtha Legrand. Y la aplicación de eventuales sanciones es por su advertencia a los fiscales del caso Vialidad. Contestó con una ironía sobre el sabor de los helados en los almuerzos de la diva.

El abogado en temas civiles de la vicepresidenta Cristina Kirchner, Gregorio Dalbón, fue condenado por los delitos de calumnias en injurias contra dos juezas, mientras el Tribunal de Ética del Colegio Público de Abogados de la CABA analiza cuatro pedidos de sanciones disciplinarias.

Ante la confirmación de la condena por parte de la Corte, Dalbón contestó en Twitter con una ironía: “Me acuerdo del helado en lo de Mirta, estaba riquísimo. Los gustos hay que dárselos en vida”.

Las calumnias e injurias contra dos juezas las había expresado en el 2009 en el programa “Almorzando con Mirtha Legrand” de canal 13 de TV.

En esa cuenta precisó que “las causas que manejo directamente con Cristina son las del (ataque al) Instituto Patria y la que pusieron carteles en la vía pública” contra la vicepresidenta.

En cambio, luego de que escribió y después borró que en el fallido atentado a la vicepresidenta podría haber “tropa propia” fue reemplazado por Juan José Ubeira en esa causa penal.

Dalbón es el mismo letrado que el martes cuestionó el accionar de los fiscales de la causa Vialidad, Diego Luciani y Sergio Mola, y advirtió que “no van a terminar bien”

Los pedidos de sanciones disciplinarias están siendo tratados por la sala III del Tribunal de Ética del colegio público de abogados porteño. A fines de octubre está llamada una audiencia para escuchar a testigos. No tiene plazos para resolver aunque si un tope de dos años, explicaron a Clarín fuentes judiciales.

Las sanciones van desde llamados de atención y multas hasta la suspensión de la matrícula de acuerdo al artículo 45 de la Ley 23.187.

La Sala III del tribunal de ética está integrada por los abogados Marcela Viviana Micieli (Presidenta), Valeria Romina Pugliese (Vicepresidenta 1º), Patricio Martín Ponferrada, (Vicepresidente 1º) y los vocales Diego Martín Dedeu y Julio Fernando Golodny.

Una de las denuncias fue presentada por el presidente de la Asociación de Magistrados, Marcelo Gallo Tagle con el apoyo de sus colegas Miguel Ángel Caminos, Ricardo Recondo, Luis María Cabral, y María Lilia Gómez Alonso de Diaz Cordero.

Otra fue realizada por el letrado Fernando Irazu. Estas dos son porque Dalbón afirmó que fiscal Ramiro Gonzalez es un “coimero”, que sabía que habría sido sobornado “por la comunidad judía” y que la opinión del juez Sebastián Casanello le “importa un huevo”.

El último pedido de sanciones disciplinarias es por sus polémicos comentarios de esta semana sobre los fiscales de la causa Vialidad.

La condena fue confirmada hace unos días por la Corte, tras rechazar una última apelación reclamando su derecho a la libertad de Expresión, en la causa caratulada “ Verón, Beatriz Alicia c/ Dalbón, Gregorio Jorge s/ daños y perjuicios” (CIV 102.483/09) y “Wilde, Zulema Delia c/ Dalbón, Gregorio Jorge y otros s/ daños y perjuicios” (CIV 42.863/10)”.

Las jueces civiles Beatriz Alicia Verón y Zulema Delia Wilde habían abierto una demanda contra Dalbón porque en el programa “Almorzando con Mirtha Legrand” del 7 de septiembre de 2009, acusó a las magistradas de la comisión de diversos delitos en causas vinculadas con accidentes de tránsito.

“Sospecho que puede haber corrupción”, dijo y agregó: “Hay tres pícaras dando vueltas”, dando a entender que habría un supuesto arreglo con compañías de seguros, aseguró en ese famoso programa de TV.

Las denuncias del abogado “no se ha acreditado en modo alguno, por lo que el letrado actuó de manera gravemente imprudente o con intención de dañar”, según el fallo.

Entonces, se lo condenó al pago de la suma de $ 150.000 y $200.000, respectivamente, más los intereses a la tasa activa desde el día del hecho hasta el efectivo pago, con las costas del juicio. Además de la publicación de la sentencia en el diario de mayor circulación.

Además, también fue condenado en la causa “Verón, Beatriz Alicia y otro c/ Tévez, Norma Estela y otros s/ daños y perjuicios” (CIV 28.453/12/2, CIV 28.453/12/3 y CIV 28.453/12/4)”. Se trata de un caso por daños y perjuicios de carácter calumnioso porque había presentado una denuncia penal por mal desempeño contra las juezas que resultó rechazada.

En esta causa se hizo lugar a la acción promovida también por las las juezas Beatriz Alicia Verón y Zulema Delia Wilde contra Norma Estela Tévez (actora en una causa por accidentes de tránsito) y los abogados Dalbón y Virginia Marta Cassola. Y se condenó, a estos últimos, a resarcir el daño sufrido por las damnificadas. Para la Justicia se “demostró el carácter calumnioso de la denuncia penal que realizaron los codemandados contra las Dras. Verón y Wilde”.

Según fuentes judiciales, el fallo dice que “no se ha acreditado que los hechos imputados tengan el menor grado de verosimilitud, lo que condujo al sobreseimiento de las damnificadas en la sede punitiva, decisión que se encuentra firme”.

En esta otra causa se condenó al pago de $ 200.000, con más intereses a la tasa activa desde el hecho, además de la publicación de la sentencia y costas.

En su apelación, Dalbón intentó ampararse en la llamada doctrina Campillay que defiende el trabajo de los periodistas. Afirmó que sus comentarios sobre las juezas estaban amparados por el derecho a la libertad de Expresión.

Pero el fallo de la Cámara Civil dijo que Dalbón “no cumplió con ninguna de las pautas mencionadas en la doctrina “Campillay”, pues usó en todo momento el modo asertivo, no dejó en reserva la identidad de los involucrados, ni mencionó una fuente concreta y determinada de la que hubiese provenido la información”.