lunes, 26 febrero, 2024
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Si ya no soy un adolescente, por qué me sale acné?

No era común que me salieran espinillas cuando era adolescente. Ahora, las tengo todo el tiempo y es vergonzoso. ¿Por qué tengo acné ahora que soy adulta?

Cuando llegás a la adultez, es probable que pienses que ya te libraste de los granos o espinillas para siempre. Sin embargo, los dermatólogos afirman que es común padecer acné en la década de los 30, 40 e incluso más años (incluso si nunca tuviste brotes de granos cuando eras adolescente).

Carmen Castilla, una dermatóloga de la ciudad de Nueva York, indicó que el acné entre adultos en ocasiones resulta inconcebible para muchos y puede ser más vergonzoso de lo que era cuando tenías menos edad.

La buena noticia, según Ross Radusky, un dermatólogo en Dallas, es que aunque las causas del acné en adultos no siempre son tan “comunes” como cuando sos adolescente, es posible tratarlo a cualquier edad.

Según la Academia Estadounidense de Dermatología (AAD, por su sigla en inglés), todos los casos de acné ocurren cuando tus poros se obstruyen con grasa, células muertas y suciedad. Sin embargo, cuando padecés acné de adulto, hay varios factores que no estaban en juego durante tus años adolescentes.

Según la AAD, el acné en los adolescentes habitualmente es causado por las hormonas cambiantes durante la pubertad. Sin embargo, Lauren Ploch, dermatóloga en Aiken, Carolina del Sur, explicó que las fluctuaciones hormonales normales que ocurren posteriormente en la vida también pueden ser la causa de la mayoría de los casos de acné en adultos.

Tu piel produce más grasa cuando tus hormonas fluctúan y esa grasa excedente a veces tapa tus poros e interactúa con bacterias en tu piel, lo que causa acné.

Según la AAD, el acné hormonal es común entre las mujeres a lo largo de su vida, en especial, durante los días cercanos a la menstruación, durante el embarazo o la menopausia o cuando se comienzan o dejan de tomar anticonceptivos orales.

Los hombres con niveles de testosterona naturalmente altos también son propensos al acné.

Medicamentos y suplementos

Ploch mencionó que el acné puede ser un efecto secundario a ciertos medicamentos, entre ellos algunos fármacos prescritos para enfermedades mentales tales como el litio o corticosteroides como la prednisona.

Y agregó que los medicamentos con testosterona, las píldoras anticonceptivas, algunos fármacos contra las convulsiones, así como ciertos suplementos como la vitamina B y la proteína de suero de leche también llegan a causar acné.

El acné es en ocasiones un problema de toda la vida para personas con ciertos tipos de piel (por ejemplo, si tenés una piel naturalmente grasosa o una frecuencia de remplazo celular más lento, en la que retenés células cutáneas muertas que tapan tus poros, aseguró Ploch). Estos problemas, añadió Ploch, en ocasiones se intensifican con la edad y los cambios hormonales.

Castilla señaló que un historial familiar de acné en la adultez también podría significar que es más probable que lo sufras.

Estrés y otras cuestiones de estilo de vida

El estrés incrementa los niveles de la hormona cortisol, dijo Radusky, la cual aumenta la producción de grasa de la piel y puede llevar a brotes de espinillas. El acné relacionado con el estrés a menudo se resuelve por su cuenta cuando el estresante disminuye.

El estrés suele afectar también otras áreas de la vida, dijo Ploch, incluyendo tus hábitos de sueño y alimentación, los cuales también pueden contribuir al acné.

Por lo general podés tratar el acné leve con productos tópicos de venta libre.

Lavarte el rostro con un producto que contenga peróxido de benzoilo es un buen comienzo, en opinión de Ploch, esto debido a sus propiedades antibacteriales y para secar la piel y a que ayuda a destapar los poros. Castilla expresó que el Adapalene o adapaleno (un retinoide) y el ácido azelaico (un medicamento que elimina las bacterias y limpia los poros) ayudan a quitar el acné. Los productos que contienen ácido salicílico también son buenos para exfoliar la piel, lo que promueve el remplazo de células cutáneas muertas y evita que los poros se tapen.

No obstante, Radusky dijo que debido a que tu piel se vuelve más seca conforme envejecés y perdés colágeno, estos productos podrían ser demasiado secos e irritantes para algunos adultos. Si eso sucede, recomendó usar productos con ácido glicólico, un exfoliante químico suave, para fomentar el remplazo de las células cutáneas sin secar tu piel.

Castilla precisó que se necesitan entre cuatro y seis semanas para comenzar a ver mejoría con los productos de venta libre, así que es importante usarlos de manera consistente. Ploch recomendó que busques humectantes, protectores solares y limpiadores etiquetados como “sin agentes grasos” (oil free) o “no comedogénicos”, que no obstruirán tus poros.

Cuándo acudir a un dermatólogo

Si los productos de la farmacia no están funcionando, si notás cicatrices o manchas oscuras en las erupciones o si tu acné está acabando con tu autoestima, Radusky recomendó que vayas a ver a un dermatólogo.

El especialista ayudará a determinar la causa al revisar tus medicamentos, dieta, alergias, estrés, padecimientos y más. Un dermatólogo también sabrá si tus brotes de espinillas o granos en realidad son de acné.

Radusky puntualizó: “Hay muchas enfermedades que se parecen al acné a medida que envejecemos”.

Radusky agregó que, por ejemplo, la rosácea a veces se asemeja al acné y un tipo de infección micótica llamada foliculitis por Malassezia también llega a causar abscesos parecidos a los granos.

Con base en la causa y el tipo de piel, Castilla dijo que los dermatólogos tienen muchos tratamientos que ofrecer, incluyendo medicamentos tópicos recetados, así como antibióticos tópicos u orales.

La espironolactona, un medicamento oral que bloquea ciertas hormonas en el cuerpo, a veces se recomienda para el acné hormonal grave en las mujeres. Y la isotretinoína, comúnmente conocida como Accutane, es un medicamento oral efectivo para el acné, aunque puede causar efectos secundarios graves, como malformaciones congénitas y depresión. Según la AAD, se prescribe con mayor frecuencia para “quistes y nódulos de acné profundos y dolorosos”.

Por Erica Sweeney

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