martes, 16 julio, 2024
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Caputo, más cerca de poder levantar el cepo: que amenaza deberá desactivar antes

El equipo económico que conduce Luis Caputo está algo temeroso cuando se menciona la hipótesis de un levantamiento a corto plazo de las restricciones al dólar. Más allá de las declaraciones del presidente Javier Milei de tono triunfalista. En ese sentido, Mario Grinman, el presidente de la Cámara de Comercio, lo reflejó de manera contundente: «Milei nos dijo que el cepo al dólar se levanta en junio. No más de ese momento». A juzgar por los dichos del empresario, el Presidente se puso como horizonte el comienzo del invierno para dar un paso más en el esquema económico.

Sin embargo, todavía persisten condiciones que hacen temer por un fogonazo devaluatorio si se tratara de abrir las compuertas puertas del mercado.

Al respecto, el ministro de Economía, Luis Caputo lo admitió hace unos días: «Vamos a salir del cepo cuando no sea un problema para los argentinos», dijo.

Dólar calmo, clave para desarmar el cepo

Los analistas y brokers coinciden en que los principales logros observados en los primeros 100 días del nuevo gobierno han sido una combinación de ajustes de gastos, licuaciones, postergación de pagos y control de cambios.

Es decir que los poco más de u$s11.500 millones de reservas que el Banco Central pudo comprar desde diciembre del año pasado hasta ahora solo fueron posibles porque la entidad fue prácticamente la única demandante en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). Y aún así, todavía hay unos u$s2.000 con reservas netas negativas.

Del mismo modo, el superávit fiscal conseguido en el primer bimestre es producto de una situación que no se va a poder prorrogar por todo el año. El Gobierno está apelando a una combinación de licuación del gasto previsional, algunos recortes, y la postergación de pagos con lo cual pudo compensar una baja de 3% real de los recursos con una caída del 31% real del gasto. Pero ese tipo de ajuste tiene una vida corta.

Hasta el propio director del Hemisferio Occidental del FMI, Rodrigo Valdés, se lo advirtió hace unos días en Buenos Aires, en el marco de un encuentro empresario. Le pidió al gobierno argentino que el peso del ajuste «no recaiga sobre los trabajadores», para lo cual consideró necesario «mejorar la calidad del ajuste».

Con el dólar en calma, Caputo parece transmitir tranquilidad a los mercados.

Con el dólar en calma, Caputo parece transmitir tranquilidad a los mercados.

Según datos del la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), para mayo o junio, la economía argentina va a acumular una nueva deuda con importadores por entre u$s10.000 y u$s11.000 millones, producto del esquema que autoriza a ir pagando en cuatro cuotas del 25% cada una las compras al exterior. Como el sistema empezó en enero, recién en mayo el flujo de pagos de importaciones se va a normalizar. Pero va a quedar una nueva deuda generada durante este gobierno. El anterior dejó un «muerto» de u$s40.000 millones.

Deuda de importadores: la clave para liberar el cepo cambiario

Daniel Artana, economista en jefe de FIEL, advirtió en una reciente charla para inversores que «si se quiere levantar el cepo primero se tiene que resolver el problema de la nueva deuda con importadores y ver qué se hace con el pago de dividendos». Artana consideró que el Gobierno debería antes despejar ese escenario, tal vez mediante la emisión de un nuevo bono. De lo que se trata es que, para sacar las restricciones, el Gobierno tiene que tener por seguro que al otro día no va a tener una demanda automática de u$s12.000 millones que arrase con las reservas conseguidas hasta el momento.

Christian Buteler, analista de los mercados financieros, dice algo parecido, al afirmar que «mientras se colocaron u$s 7.981 millones en Bopreal para resolver la deuda con los importadores, en el trimestre diciembre-febrero se generó una nueva deuda por u$s 9.402 millones».

Frente al trascendido de que el Gobierno busca un acuerdo con el FMI para levantar el cepo, Buteler cuestionó que «un tipo de cambio libre no necesita que el BCRA posea u$s15.000 millones, sino más bien que tenga una política monetaria sana y un Tesoro que ayude teniendo equilibrio fiscal».

«Si buscas fondos en dólares para levantar el cepo, es porque pensas intervenir en su precio», explicó. Es el viejo dilema de tener reservas mediante un préstamo del FMI para ponerlas en una vidriera, o para gastarlas.

El economista Ricardo Arriazu, uno de los más escuchados por el mercado, está enrolado entre los que creen que la nueva gestión tiene que ir abriendo de manera gradual. Considera que «este es el momento para acumular reservas a menor ritmo y para permitir mayores operaciones en el mercado de cambios». El economista de referencia para los mercados, considera que es una «oportunidad fantástica» para que el estado pueda ordenar sus pasivos.

El funcionario del FMI, Rodrigo Valdés,

En plena expectativa por una eventual liberación del cepo, el funcionario del FMI Rodrigo Valdés dijo que es «prematuro» hablar de un nuevo acuerdo.

Miguel Kiguel, titular de Econviews, señaló que «la acumulación de reservas viene muy bien, pero hay que tener en cuenta que este es un mercado que todavía tiene un cepo muy fuerte». Y planteó: «Una de las razones por la que creo que el Gobierno tiene miedo a sacar el cepo es qué va a pasar con el tipo de cambio», explicó. Kiguel menciona que hay una importante cantidad de pesos atrapados tódavía por el cepo. Según dijo, hay una demanda potencial de dólares para pagar dividendos de empresas al exterior, deuda y para pagar importaciones. «¿Cuál sería la presión que ejercería eso sobre el tipo de cambio?». 

Al respecto, el titular de Econviews consideró que «es el momento de ir probando» abrir el cepo e ir viendo si funciona «a partir de prueba y error». En ese sentido, dijo que si con esas aperturas parciales el dólar no se escapa. se debería «aprovechar la cosecha para levantarlo totalmente».

En tanto, Martín Polo, economista de Cohen Argentina, señala que «se está creando una nueva pelota de importaciones impagas». De u$s3.900 millones de compras de febrero, solo se pagaron u$s1.600 millones.

El analista de Cohen advirtió que el problema que va a tener la Argentina es el del atraso cambiario, una variable que «preocupa» y que va a hacer que el mercado esté preparado para buscar maneras de cubrirse por una futura devaluación.

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