Efectivos de la Gendarmería Nacional encontraron y secuestraron 55 kilogramos de cocaína que estaban enterrados en el patio de una vivienda en Roldán, a 30 kilómetros de Rosario. La droga estaría vinculada a una organización que recibió una avioneta con 321 kilos de cocaína en mayo pasado.
ROSARIO.- Agentes de la Gendarmería Nacional secuestraron este martes 55 kilos de cocaína que estaban enterrados en una casa de la localidad de Roldán, a unos 30 kilómetros de esta ciudad. La vivienda pertenece a Flavio B., un supuesto miembro de una banda narco que recibió, en un campo en Villa Eloísa, una avioneta con 321 kilos de esta droga el 12 de mayo pasado.
Según la investigación que realizó el fiscal Matías Scilabra, de la Procuraduría de Narcocriminalidad, ese día que aterrizó la avioneta procedente de Bolivia, Flavio B. manejaba una Ford EcoSport que se movía con otros vehículos que usaba la organización como parte de estas maniobras de logística narco.
La detección de esta camioneta a través de cámaras de seguridad llevó a los investigadores hasta la vivienda de Flavio B., adonde cuando llegaron los agentes de la Gendarmería observaron que en el patio había un sector con tierra removida. Al inspeccionar esa zona lograron incautar unos 55 kilos de cocaína, que se presume podrían ser parte de cargamentos que se “enfriaban” en ese lugar y que habrían llegado a la zona en vuelos procedentes de Bolivia.
El jueves próximo, este hombre será imputado formalmente por el fiscal Scilabra.
Esta organización está liderada por los hermanos Santiago y Juan Cruz Borras, ambos oriundos de Roldán, quienes fueron detenidos en mayo pasado tras el aterrizaje de una avioneta con 321 kilos de cocaína en un campo de Villa Eloísa. Santiago Borras llevaba adelante estas maniobras narco cuando debería estar en prisión domiciliaria hasta 2029. No tenía tobillera electrónica y la última vez que fueron a controlar si cumplía una condena de cuatro años de prisión fue en febrero pasado.
Santiago fue condenado por una causa de narcotráfico de 2014, en la que la Corte Suprema de la Nación anuló la sentencia del Tribunal Federal Oral N°2 de Rosario, que le había aplicado una pena de tres años, por debajo del mínimo. En ese momento, los jueces del tribunal señalaron en el fallo que Santiago Borras era “una persona joven, arrepentida y que estaba logrando reencauzar su vida, en una resocialización no institucionalizada”. Borras fue detenido en 2014 en la ruta 33, cuando viajaba hacia el sur del país, con 4 kilos de marihuana.
Su nombre apareció en el radar de los investigadores en noviembre pasado, cuando se estrelló una avioneta en Arequito, Santa Fe, con 60 kilos de cocaína. Según el perfil delineado por los investigadores judiciales, Borras usaba los caminos rurales en plena pampa sojera para el aterrizaje de avionetas provenientes de Bolivia. Se dedicaba a la compra y venta de autos en Roldán, donde también había instalado un lavadero de autos.
Este nuevo cargamento interceptado en mayo pasado dejó al descubierto el crecimiento del volumen de droga que llega al centro del país desde Paraguay y Bolivia. La sospecha de los investigadores judiciales es que estos cargamentos no tienen como destino el consumo doméstico en las principales ciudades del país, sino el contrabando internacional. El destino final de estos volúmenes de droga es Europa, Asia y Oceanía, donde el valor del estupefaciente tiene un valor mucho más elevado. En Australia se llega a pagar un kilo de cocaína 160.000 dólares, cuando se adquiere en Bolivia a 2.000.
