El precio del Brent superó este miércoles los US$100 por barril, su nivel más alto desde julio, ante el agravamiento de las hostilidades en Medio Oriente y la preocupación por el suministro.
El precio internacional del petróleo Brent superó este miércoles los US$100 por barril, en medio de una escalada del conflicto en Medio Oriente que elevó la preocupación por posibles interrupciones en el suministro de crudo. Según informaron AFP y Reuters, el Brent del mar del Norte para entrega en noviembre alcanzó los US$100,19, su mayor nivel en más de seis semanas y la primera vez que supera ese umbral desde el 24 de julio. Posteriormente, moderó su avance y se ubicó cerca de los US$99,90, con una suba superior al 2%. El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense para octubre avanzaba alrededor de 1,6%, hasta los US$94,50 por barril.
El incremento se produjo ante el agravamiento de las hostilidades en la región. De acuerdo con AFP, los Guardianes de la Revolución iraníes informaron que atacaron una base militar estadounidense en Jordania y unos 20 buques en el Golfo, en represalia por operaciones previas de Washington que destruyeron cinco petroleros iraníes. Durante esta semana, los hutíes respaldados por Irán también atacaron instalaciones energéticas de Arabia Saudita, lo que provocó incendios y elevó el riesgo de una ampliación del conflicto, según Reuters.
El estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio mundial de hidrocarburos, volvió a ser un punto de atención. Según datos citados por Reuters, en la semana previa al 30 de agosto habían pasado por Ormuz entre 8 y 9 millones de barriles diarios, el doble que la semana anterior. No obstante, más recientemente ese flujo cayó por debajo de los 2 millones de barriles diarios. El Mar Rojo, que se había convertido en una ruta alternativa, también fue afectado por ataques recientes.
Hamad Hussain, economista senior de clima y commodities de Capital Economics, declaró a Reuters: “Los participantes del mercado parecen estar descontando un conflicto más prolongado en Medio Oriente, así como el riesgo de que la última escalada de ataques militares interrumpa los flujos de petróleo”. Hussain agregó que uno de los principales interrogantes es si los ataques contra petroleros reducirán las transferencias de crudo entre buques en el Golfo de Omán.
El Brent acumula una suba cercana al 25% desde comienzos de agosto. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, el 28 de febrero, el petróleo alcanzó un máximo de US$126,41 por barril el 30 de abril, según Reuters. La preocupación por la oferta llevó a bancos internacionales como Goldman Sachs, Bank of America y HSBC a elevar sus pronósticos para el precio del crudo. La Agencia Internacional de Energía (AIE) proyectó que la oferta mundial de petróleo podría caer este año en 4,3 millones de barriles diarios, alrededor de 4%, según Reuters.
Jeffrey Currie, copresidente de Abaxx Markets, sostuvo que el mercado podría estar subestimando el alcance del movimiento y que la suba de los precios energéticos no debería considerarse un fenómeno aislado, sino parte de una prima de seguridad que puede mantenerse elevada.
El regreso del Brent a los tres dígitos genera preocupación en los bancos centrales por sus efectos en la inflación global. Kathleen Brooks, analista de XTB, explicó a AFP: “El umbral de los 100 dólares es un nivel psicológico que tiene su peso en los mercados”. Brooks advirtió que, si el petróleo se mantiene por encima de ese nivel, numerosos bancos centrales podrían subir las tasas de interés para contener las presiones inflacionarias. Un escenario de tasas más altas podría encarecer el financiamiento para empresas y familias y afectar la actividad económica.
