El presidente de Estados Unidos removió a la funcionaria, quien llevaba 14 meses en el cargo. Su adjunto asumirá temporalmente mientras se busca un reemplazo permanente.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó este jueves a Pam Bondi de su cargo como fiscal general (ministra de Justicia). Esta decisión se produce en un contexto de tensiones entre el mandatario y la funcionaria, según informaron diversos medios.
Bondi, de 60 años, finaliza así un mandato de 14 meses al frente del Departamento de Justicia. En un mensaje en su red social Truth Social, Trump la calificó como una “Gran Patriota estadounidense” y una “amiga fiel”, señalando que se incorporará al sector privado.
El fiscal general adjunto, Todd Blanche, asumirá el cargo de manera interina. Según las informaciones, el principal candidato para sucederla de forma permanente es Lee Zeldin, actual jefe de la Agencia de Protección Ambiental, quien se reunió con el presidente esta semana.
Fuentes consultadas por medios como CBS y The New York Times indicaron que, si bien Trump ha expresado aprecio por Bondi en el pasado, existía un descontento por el ritmo y los resultados de algunas investigaciones penales relacionadas con figuras políticas opositoras. Varios de estos casos no han avanzado o han sido desestimados por jueces federales.
Durante la gestión de Bondi, el Departamento de Justicia experimentó una significativa reestructuración, con el cierre de oficinas y la salida de numerosos abogados federales. Su posible sucesor, Lee Zeldin, tiene una experiencia legal limitada, lo que genera interrogantes sobre la futura dirección del organismo.
