El oficialismo presentó un proyecto para modificar el sistema de Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, buscando eliminarlas para la fórmula presidencial pero manteniéndolas para legisladores. La iniciativa se trataría en el Congreso tras la ley de Glaciares.
El Gobierno nacional puso en consideración un proyecto de reforma electoral que propone eliminar las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) para la fórmula presidencial, aunque manteniéndolas para las categorías de diputados y senadores nacionales y del Mercosur. La iniciativa, según fuentes legislativas, se basaría en que los partidos nacionales con líderes consolidados no necesitarían someter a sus candidatos a una interna obligatoria.
Actualmente, los únicos partidos con precandidatos presidenciales oficializados son La Libertad Avanza, con Javier Milei, y el PRO, con Esteban Bullrich. En el resto de las fuerzas políticas, incluyendo al peronismo -que creó el sistema en 2009 pero históricamente presenta lista única para presidente-, las discusiones internas continúan.
La propuesta oficialista incluye la posibilidad de un “desacople” en las fechas de las elecciones, donde los comicios presidenciales se realizarían en los plazos constitucionales y los legislativos en otro momento del año. Esto, según analistas, podría beneficiar a fuerzas provinciales que buscan desvincularse de la dinámica electoral nacional.
Otra modificación planteada es la inclusión en la Boleta Única de una opción para votar la lista completa de un partido, lo que potencialmente generaría un “efecto arrastre” para las agrupaciones. El proyecto llegaría a la Cámara de Diputados después de la aprobación de la ley de Glaciares, prevista para esta semana.
Expertos electorales, como Alejandro Tullio, secretario Electoral Permanente de Chubut, han planteado escenarios alternativos, como realizar PASO solo para presidente y conformar las listas legislativas según los porcentajes obtenidos por cada fuerza. Esto, argumenta, ayudaría a reducir la cantidad de partidos habilitados y simplificaría el proceso.
El debate reabre una discusión recurrente en la política argentina sobre la modificación de las reglas electorales. Históricamente, el sistema ha mostrado una tendencia a la concentración del voto en dos grandes bloques -peronista y no peronista- con una agenda moderada, aunque en un contexto de polarización creciente.
