La empresa presentó un documento con recomendaciones de políticas para afrontar los cambios sociales y económicos que podría generar la inteligencia artificial.
OpenAI publicó un conjunto de recomendaciones sobre políticas destinadas a ayudar a afrontar una era de cambios radicales impulsados por la inteligencia artificial, incluida la sugerencia de crear un fondo público de riqueza, programas de red de seguridad social de respuesta rápida y un desarrollo más ágil de la red eléctrica.
En un documento titulado “Industrial Policy for the Intelligence Age: Ideas to Keep People First”, la empresa propuso una serie de políticas relacionadas con la “superinteligencia” de IA, a menudo descrita como software capaz de superar a los humanos en todo tipo de tareas, pero que actualmente no existe.
Muchas de las propuestas están vinculadas a cambios sociales impulsados por la IA, que algunos temen podrían provocar pérdidas generalizadas de empleo. La empresa aboga por un fondo público de riqueza que distribuya efectivo a los ciudadanos, dándoles “una participación en el crecimiento económico impulsado por la IA”.
También propone encontrar una forma de que las personas compartan las ganancias de eficiencia derivadas de la IA, incluso incentivando a los empleadores a experimentar con semanas laborales de cuatro días, siempre que la producción de los trabajadores no disminuya.
Además, sugiere medir activamente cómo la IA afecta los salarios y el desempleo y, una vez que “estas métricas superen umbrales predefinidos”, ofrecer a los trabajadores mayor asistencia social, como beneficios por desempleo o capacitación laboral.
El objetivo de las propuestas, escribió la empresa, es servir como un “punto de partida” para un debate más amplio “para garantizar que la IA beneficie a todos”. El director global de asuntos públicos de OpenAI, Chris Lehane, dijo que las conversaciones sobre políticas de IA deben ser “tan transformadoras” como la propia tecnología.
Fundada en 2015, OpenAI impulsó el actual auge de la IA generativa a finales de 2022 con el lanzamiento de ChatGPT, que sigue siendo su producto más conocido. Originalmente creada como una organización sin fines de lucro, la startup se ha reestructurado desde entonces como una empresa con fines de lucro más tradicional.
OpenAI ha dicho durante años que trabaja para desarrollar lo que se conoce como inteligencia artificial general, o AGI. Más recientemente, la empresa y algunos de sus rivales han discutido planes para softwares más potentes, o superinteligencia, que definen como “sistemas de IA capaces de superar a los humanos más inteligentes incluso cuando están asistidos por IA”.
Empresas como OpenAI y Anthropic, que están a la vanguardia del avance de la IA, han buscado educar a la opinión pública y a los responsables políticos sobre los posibles cambios que genera esta tecnología.
