Por segundo día consecutivo, se impidió el ingreso a la Casa Rosada a acreditados de cuatro medios vinculados por un informe a una campaña de desinformación. Desde el Gobierno confirmaron que las medidas continuarán, mientras se habrían abierto canales de diálogo con los propietarios de las empresas.
Por segundo día consecutivo, funcionarios de Casa Militar y Policía Federal verificaron las credenciales de los periodistas en la entrada de la Casa Rosada, impidiendo el acceso a los acreditados de El Destape, Tiempo Argentino, La Patriada web y Ámbito Financiero. Estos medios fueron señalados por una investigación del sitio Filtraleaks como parte de una presunta campaña de desinformación apoyada por Rusia para desacreditar al gobierno de Javier Milei durante 2024.
Ayer se levantó la restricción para el sitio América 24, cuyos periodistas pudieron ingresar nuevamente. En cambio, los trabajadores de los otros cuatro medios perdieron la autorización biométrica para acceder a Balcarce 50 y cubrir las actividades oficiales. Otros medios también mencionados en el informe, como Infobae y El Cronista, no tuvieron inconvenientes y sus acreditados continúan trabajando con normalidad dentro del edificio gubernamental.
Fuentes oficiales confirmaron a LA NACION que las restricciones a esos medios “van a seguir por ahora”, sin plazos concretos para su levantamiento. No obstante, se habrían abierto canales de negociación con los propietarios de las empresas afectadas. Medidas similares se aplican en la Cámara de Diputados, que encabeza Martín Menem, donde se suspendieron las acreditaciones de los medios La Patriada, El Destape, A24 y Gritos del Sur, aclarando que la medida no era “personal” contra los periodistas, sino institucional contra los medios.
La información sobre el caso se conoció el viernes pasado a través de un consorcio de investigación periodística que accedió a documentos filtrados de inteligencia rusos. Según la investigación, un grupo conocido como “La Compañía” habría desarrollado una campaña mediática y política para desacreditar al gobierno durante 2024, en el contexto de la guerra entre Rusia y Ucrania y mientras Argentina expresaba su apoyo a Ucrania.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) emitió un comunicado expresando su “preocupación” ante “la existencia de una presunta campaña de espionaje y desinformación de origen extranjero”. Simultáneamente, pidió “evitar generalizaciones” que puedan motivar cuestionamientos al ejercicio del oficio periodístico, subrayando el rol esencial del periodismo en la vida democrática.
