El economista Roberto Cachanosky analizó la situación cambiaria y fiscal, señalando que el valor del dólar no reflejaría las condiciones estructurales del país y anticipando consecuencias en el empleo y la producción.
En un contexto de relativa estabilidad cambiaria, el economista Roberto Cachanosky analizó el valor del dólar en Argentina. Según sus cálculos, la divisa se encuentra actualmente solo un 2,8% por encima del nivel de noviembre de 2023, lo que, a su criterio, diluye el efecto de la devaluación posterior. “Es como si esa gran devaluación casi no se hubiese hecho”, sintetizó el analista.
Cachanosky sostuvo que este fenómeno evidencia un atraso cambiario que impacta directamente en la economía real. Explicó que un dólar bajo actúa como un ancla inflacionaria con resultados limitados y anticipó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría superar el 3%.
El economista destacó el impacto negativo sobre el aparato productivo, afirmando que, en las condiciones actuales, “se hace más conveniente importar que comprar en el mercado local”. Aclaró que no se opone a la apertura económica, pero señaló como obstáculos la alta presión tributaria, las tasas elevadas y la falta de infraestructura adecuada.
Entre las consecuencias, enumeró el cierre de empresas, la pérdida de puestos de trabajo, la caída del salario real, el aumento de la morosidad y el crecimiento del empleo informal.
En el plano fiscal, Cachanosky cuestionó la solidez del superávit reportado, argumentando que no contempla correctamente los intereses de la deuda y otros pasivos. Además, denunció el uso de mecanismos contables que incluirían ingresos no corrientes, como venta de activos. Alertó que la recaudación viene cayendo en términos reales, lo que obligaría a un mayor ajuste del gasto, afectando directamente a los jubilados.
Respecto a las reservas del Banco Central, anticipó que el Gobierno no cumpliría con las metas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque consideró que el organismo seguiría aprobando los desembolsos por una “decisión política”. Describió el mecanismo actual del BCRA como un ciclo de emisión para comprar dólares y posterior absorción vía deuda, que resultaría en un nivel de reservas “prácticamente constante”.
