El Departamento de Educación de la ciudad estadounidense presentó un marco para el uso ético y seguro de la inteligencia artificial en las escuelas, mientras que en Argentina, CABA avanza con la integración de herramientas similares.
En un contexto de avances tecnológicos, el Departamento de Educación de la Ciudad de Nueva York (DOE) publicó una guía para regular el uso de inteligencia artificial (IA) en las aulas. El objetivo es establecer un marco ético y seguro que involucre a casi un millón de estudiantes y a toda la comunidad educativa, según informó NBC News.
Kamar Samuels, canciller de escuelas públicas de la ciudad, destacó que la IA es una oportunidad para amplificar la enseñanza y el aprendizaje, sin reemplazar a los docentes. La guía se estructura bajo un esquema de “semáforo”: el rojo prohíbe usar IA para decisiones sobre calificaciones o comportamiento; el amarillo permite a los estudiantes usarla con supervisión para investigaciones; y el verde autoriza a los docentes a emplearla en tareas administrativas.
La medida generó debate. Kelly Clancy, de Parents for AI Caution, criticó la falta de alfabetización crítica integrada y expresó preocupación por que los niños se conviertan en “conejillos de indias”. También generó polémica la falta de una política que permita a los padres excluir a sus hijos del uso de estas herramientas. La normativa está en período de consulta pública para su perfeccionamiento.
En Argentina, la educación también atraviesa una transformación. En marzo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (CABA) integró Google Gemini en las escuelas estatales de Nivel Primario, convirtiéndose en la primera ciudad de América Latina en implementar esta tecnología generativa para ese nivel. La iniciativa busca promover el pensamiento crítico y el uso responsable de la tecnología desde edades tempranas, y se aplica a partir de quinto grado con supervisión docente, en línea con marcos internacionales como la UNESCO.
