El Ministerio de Cultura español firmó la resolución para extinguir la entidad, argumentando que en una democracia no hay lugar para organizaciones que, según su visión, vulneran la dignidad de las víctimas de la dictadura.
El Gobierno de España, a través de su Ministerio de Cultura, firmó la resolución administrativa que dispone la extinción de la Fundación Francisco Franco. La medida se enmarca en la aplicación de la Ley de Memoria Democrática.
El ministro del área, al anunciar la decisión, declaró que “en una democracia sólida no puede haber espacio para organizaciones que vulneran la dignidad de las víctimas y tratan de blanquear la dictadura”. La fundación, creada en 1976, era una de las principales entidades dedicadas a mantener el legado del expresidente español.
La resolución pone fin a un prolongado proceso administrativo y legal, y supone la liquidación del patrimonio de la organización, que será transferido al Estado. Esta acción ha generado reacciones diversas en el espectro político y social español.
