El índice de confianza de los consumidores registró una caída del 5,7% en abril respecto al mes anterior, con mayor impacto en el interior del país y en hogares de menores ingresos.
La confianza de los consumidores argentinos sufrió un nuevo revés en abril, al desplomarse un 5,7% en comparación con marzo, según datos recientes. La baja fue más pronunciada en el interior del país que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), y afectó con mayor intensidad a los hogares de menores ingresos.
Este descenso refleja un panorama de incertidumbre económica que golpea especialmente a los sectores más vulnerables. Mientras que en el AMBA la caída fue menor, en el interior la percepción de los consumidores se deterioró de manera más significativa, lo que podría estar vinculado a diferencias en el acceso al empleo y a los servicios básicos.
Analistas señalan que la evolución de este indicador será clave para anticipar el comportamiento del consumo en los próximos meses, en un contexto de ajuste fiscal y alta inflación.
