El encuentro anual de los principales empresarios del país se realizó sin la presencia del presidente Javier Milei, con foco en proyectos concretos y negocios de cara al futuro.
El board del Fondo Monetario Internacional (FMI) postergó el tratamiento del caso argentino, originalmente previsto para el 30 de abril, debido a la agenda global centrada en el conflicto de Medio Oriente. Esta demora generó un impacto en la caja del gobierno, pero no opacó el desarrollo del encuentro empresarial más exclusivo del país.
En la edición 2026 del Grupo Llao Llao, celebrada entre el 29 de abril y el 1 de mayo en Bariloche, los empresarios y CEOs más influyentes de Argentina optaron por un perfil bajo en cuanto a referencias políticas. A diferencia de ediciones anteriores, el presidente Javier Milei no fue invitado formalmente ni mencionado durante las deliberaciones. Solo asistió el ministro de Economía, Luis Caputo, quien fue recibido con respeto y sin comentarios sobre la figura presidencial.
El lema del evento, “Pensando el mañana, hoy”, reflejó la intención de centrar el debate en proyectos concretos y oportunidades de inversión, dejando de lado las diferencias ideológicas. Entre los temas principales se destacaron el desarrollo energético, con la adjudicación del gasoducto entre Vaca Muerta y Río Negro a la empresa italiana Sicim junto a la argentina Víctor Contreras, por un monto de US$ 500 millones. El proyecto, enmarcado en el RIGI, apunta a exportar GNL desde 2028.
Otro eje de discusión fue el desembarco del inversor global Peter Thiel en el país, cuya presencia discreta generó interrogantes sobre sus posibles estrategias. Asimismo, se analizó el último acuerdo con el FMI, que incorporó como sectores clave a la energía, la minería, el agro y la economía del conocimiento, abriendo la puerta a iniciativas como el centro de datos para inteligencia artificial “Stargate Argentina”.
El evento contó con la participación de figuras como la reina Máxima de Holanda, en su rol en la ONU, y empresarios como Marcos Galperin y los fundadores de Globant. El clima fue distendido, sin tensiones políticas. Los asistentes coincidieron en que este enfoque desprovisto de política difícilmente pueda repetirse en 2027, cuando la discusión electoral marcará la agenda.
