El proyecto de reforma electoral impulsado por el Gobierno avanza en medio de negociaciones con los gobernadores, donde además de los fondos y obras, ya se discuten las candidaturas para las próximas elecciones provinciales.
La reforma electoral impulsada por el presidente Javier Milei es uno de los temas centrales en la agenda de negociaciones entre la Casa Rosada y los gobernadores. La eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) incluida en el proyecto genera rechazo en la mayoría de los aliados del oficialismo. Sin embargo, en las conversaciones también aparecen las candidaturas de cara a 2027.
Según información oficial, hay gobernadores que aspiran a la reelección en sus provincias y siguen de cerca qué candidatos presentará La Libertad Avanza (LLA) para enfrentarlos o, en su defecto, para no obstaculizarles la continuidad en el poder. En la Casa Rosada descuentan que las negociaciones por la reforma serán duras.
La propuesta incluye, además de la eliminación de las PASO, cambios en el sistema de financiamiento de partidos políticos, modificaciones en los requisitos legales para presentar las listas, la suspensión de la elección directa de parlamentarios del Mercosur y la implementación de la ficha limpia.
Referentes de Pro y del radicalismo, aliados de los libertarios en el Congreso, ya adelantaron que no avanzarán en ningún tratamiento sin un análisis a fondo del proyecto. Entre los gobernadores, el tucumano Osvaldo Jaldo se pronunció en contra de la iniciativa y propuso que cada partido político asuma el costo de sus propias primarias, sin aporte del Estado. “Vamos con las PASO obligatorias, pero el Estado no pone un peso ni en publicidad, ni en propaganda, ni en asignación de recursos a los partidos políticos”, planteó.
El catamarqueño Raúl Jalil no fue tan contundente: “Hay que ver esta discusión política que está introduciendo el tema de las PASO, a ver si conviene o no nos conviene”. En el caso del salteño Gustavo Sáenz, logró la aprobación en su provincia de una reforma que tiene en común con la pretendida por Nación la eliminación de las PASO.
Para sumar voluntades, el ministro del Interior, Diego Santilli, ya inició una nueva ronda de reuniones con gobernadores; el mes pasado estuvo con Alberto Weretilneck (Río Negro), Claudio Poggi (San Luis), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Carlos Sadir (Jujuy) y con aliados como Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos). Además, hay algunos llamados del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para tantear el nivel de apoyo que tiene la iniciativa.
Al diálogo puntual sobre temas de interés de las provincias ya se sumó el de la estrategia electoral de cara al próximo año. Según datos que barajan fuentes cercanas a la mesa política de la Rosada, hay distritos donde LLA está dispuesta a hacer un “guiño” a los gobernadores y no presentar batalla con candidatos propios fuertes, mientras que en otros está decidida a “jugar a fondo”. También apuntan que los armadores -Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem- están “más permeables a no ser puristas” para las fórmulas a las gobernaciones.
De los actuales mandatarios tienen habilitada la reelección Martín Llaryora (Córdoba); Maximiliano Pullaro (Santa Fe); Ignacio Torres (Chubut); Marcelo Orrego (San Juan); Claudio Vidal (Santa Cruz), Zdero, Frigerio, Sadir y Poggi. De ese grupo, en función de los buenos resultados obtenidos hasta ahora, los libertarios están convencidos de que pueden ganar Córdoba, donde el peronismo local lleva en el poder desde 1999.
