Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA reveló que durante 2025 el 28,8% de los niños y adolescentes del país atravesó situaciones de inseguridad alimentaria, mientras que un 13,2% padeció hambre severa.
Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) indicó que durante 2025 el 28,8% de los niños y adolescentes en Argentina atravesó situaciones de inseguridad alimentaria, y un 13,2% padeció hambre en su forma más severa.
El estudio señaló que la desigualdad es un factor determinante: un niño del estrato más pobre tiene 28 veces más probabilidades de pasar hambre que uno del estrato más acomodado. Además, la distribución geográfica muestra diferencias significativas: en la Ciudad de Buenos Aires el hambre infantil severa afecta al 1% de las infancias, mientras que en el Conurbano bonaerense la cifra asciende al 18%.
El informe también indicó que la asistencia alimentaria a través de comedores, escuelas y la Tarjeta Alimentar alcanzó un récord histórico del 64,8%, lo que significa que dos de cada tres niños dependen de alguna forma de ayuda para alimentarse. En el Conurbano bonaerense, esa cobertura supera el 70%.
La presidenta de la Subcomisión de Mujeres y Juventudes de la Comisión de Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal Argentina, Sandra Barrionuevo, afirmó que “detrás de cada porcentaje hay un nombre, una historia, una mesa familiar”. Agregó que “la justicia alimentaria es la base material sobre la que se construye cualquier otra justicia posible”.
Barrionuevo sostuvo que “tenemos que sentarnos a pensar entre todos cómo darle una solución real, y no seguir corriendo detrás de la urgencia”.
