Las autoridades israelíes informaron que 430 activistas a bordo de una flotilla de ayuda con destino a Gaza fueron trasladados a Israel luego de que sus embarcaciones fueran interceptadas en el mar. En paralelo, ataques aéreos israelíes en el sur de Líbano dejaron 19 muertos, según el Ministerio de Salud libanés.
Israel informó el martes por la noche que 430 activistas a bordo de una flotilla de ayuda con destino a Gaza estaban siendo trasladados a Israel, después de que sus embarcaciones fueran interceptadas en el mar el día anterior, según la agencia de noticias AFP.
“Otra flotilla de relaciones públicas ha llegado a su fin. Los 430 activistas han sido trasladados a embarcaciones israelíes y se dirigen a Israel, donde podrán reunirse con sus representantes consulares”, declaró un portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
En otro hecho, los ataques aéreos que Israel lanzó el martes en el sur de Líbano provocaron la muerte de al menos 19 personas, entre ellas cuatro mujeres y tres niños, informó el Ministerio de Salud libanés. Estos ataques se producen en el marco de ofensivas casi diarias de ambas partes, que no se han detenido pese al frágil alto el fuego en la guerra entre Israel y Hezbollah, negociado por Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que se va a terminar con Irán “muy rápidamente”. La declaración fue publicada en su cuenta de la red social X.
En el plano militar, la guerra contra Irán ha expuesto fallas estructurales en el complejo industrial-militar de Estados Unidos. Durante su gestión como secretario de Defensa, Robert M. Gates criticó las armas que ofrecían demasiadas funciones y eran demasiado costosas. Según Gates, los misiles interceptores Patriot pueden tardar hasta 36 meses y costar cuatro millones de dólares en fabricarse. En lo que va de la guerra contra Irán, el Ejército estadounidense ha disparado más de 1200 de estos misiles, algunos para derribar drones Shahed, cuyo precio asciende a 35.000 dólares y que Irán puede producir a un ritmo de al menos 200 al mes.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, impulsa un presupuesto de 1,5 billones de dólares, la mayor propuesta de financiación militar en la historia moderna de Estados Unidos.
