La Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) consideró que la reducción gradual de los derechos de exportación anunciada por el presidente Javier Milei será un estímulo fundamental para mejorar la competitividad exportadora del sector.
La Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) consideró que la reducción gradual de los derechos de exportación anunciada por el presidente Javier Milei será un estímulo fundamental para mejorar la competitividad exportadora de la industria automotriz.
La entidad destacó especialmente que la medida establece un esquema previsible desde junio y hasta mediados de 2027, lo que permitirá a las terminales planificar inversiones, producción y exportaciones en un contexto desafiante para el sector industrial.
Desde ADEFA señalaron que la previsibilidad es un elemento central para el funcionamiento de la actividad automotriz. “La certidumbre en las reglas de juego es una condición indispensable para que las terminales automotrices y los fabricantes locales puedan planificar sus esquemas de producción, exportación e inversión”, afirmó Rodrigo Pérez Graziano, presidente de la entidad.
El directivo sostuvo además que la decisión es resultado de una agenda de diálogo y mesas de análisis técnico que venían desarrollándose junto al Ministerio de Economía y la Secretaría de Industria y Comercio. En ese marco, destacó el trabajo conjunto entre el Gobierno, las terminales y toda la cadena de valor automotriz.
Para ADEFA, la reducción de la carga fiscal sobre las exportaciones resulta clave para recuperar competitividad en los mercados internacionales. “La reducción de la carga fiscal sobre las exportaciones representa un estímulo directo para recuperar la competitividad en los mercados regionales y globales en un contexto mundial extremadamente desafiante”, agregó Pérez Graziano.
La entidad también remarcó que el alivio fiscal impulsado a nivel nacional debería ser acompañado por provincias y municipios mediante la eliminación de Ingresos Brutos y tasas municipales distorsivas. Según advirtió ADEFA, estas cargas representan actualmente un impacto de hasta el 10% sobre el valor de exportación de los vehículos producidos en el país.
Desde la asociación sostuvieron que esos costos afectan la competitividad internacional de la industria y limitan el acceso a determinados mercados, especialmente frente a países productores que no aplican impuestos sobre las exportaciones.
Para dimensionar el peso estratégico de la industria automotriz en el comercio exterior argentino, ADEFA destacó:
- Complejo exportador: se consolida como el segundo complejo industrial exportador de bienes de alto valor agregado del país hacia el mundo.
- Manufacturas de Origen Industrial (MOI): representa el 48% de las exportaciones totales de MOI de la Argentina.
- Comercio bilateral: concentra el 70% de las exportaciones industriales con destino a Brasil.
- PBI industrial: la industria automotriz participa con un 8,4% del total y se consolida como el tercer sector dentro del PBI industrial.
- Divisas: el sector genera anualmente USD 9.000 millones en concepto de exportaciones.
- Producción: la Argentina es el cuarto productor mundial de pick ups livianas.
- Empleo industrial: representa el 9,8% del total del empleo asalariado.
En este contexto, ADEFA reafirmó su compromiso de continuar trabajando junto a las autoridades nacionales, provinciales y municipales y con toda la cadena de valor para avanzar en la agenda definida para el sector automotor.
Por último, la entidad aseguró que el objetivo es promover inversiones, incrementar la producción, impulsar las exportaciones y fortalecer el mercado interno, con el fin de generar empleo formal y contribuir a la sostenibilidad de largo plazo de la industria automotriz argentina.
