La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, afirmó que el partido Morena ha desarrollado un sistema de “narcopolítica” con Sinaloa como laboratorio, y declaró que su estrategia de mantener una relación funcional con el Gobierno Federal fue un error.
La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, pronunció un discurso durante un evento de respaldo organizado por el Partido Acción Nacional (PAN) en el Centro de Convenciones y Exposiciones de Chihuahua, bajo el lema “Yo Con Maru”. En el acto participaron figuras del panismo nacional como Kenia López Rabadán, Marko Cortés, Ricardo Anaya, Margarita Zavala, y los expresidentes Felipe Calderón y Vicente Fox.
Campos inició su mensaje con una declaración de autocrítica. Afirmó que al inicio de su gobierno creyó que la mejor forma de servir a los chihuahuenses era mantener una relación funcional con el Gobierno Federal, sin confrontaciones ni agresiones, porque el estado necesitaba recursos y coordinación. “Los recursos de todas formas fluían fuera o no morenista o panista o de algún otro partido político, cosa que ya no sucede”, señaló. Campos reconoció que esa estrategia resultó equivocada cuando, según narró, la mañanera comenzó a lanzar acusaciones que calificó de graves y falsas en su contra: “¡Traición a la patria!, se repetía un día sí y el otro no”.
El evento se realizó luego de la comparecencia de Campos ante la Fiscalía General de la República (FGR) en el caso CIA, donde las autoridades señalaron que existió injerencia de elementos de seguridad estadounidenses durante un operativo que llevó a la desarticulación de un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, acción que Morena destacó por violar la Ley de Seguridad Nacional.
Campos sostuvo que Morena ha construido lo que describió como un “totalitarismo” orientado a concentrar el poder y entregárselo al crimen organizado. “Más allá de las omisiones para los mexicanos, lo que han construido en estos años es un absoluto narcogobierno. Y no puedo quedarme callada”, afirmó.
Entre los señalamientos que lanzó desde el podio, Campos afirmó que las fuerzas federales custodian reuniones donde el gobierno y el crimen organizado habrían sellado acuerdos; que Morena habría desarrollado una estrategia electoral apoyada en los cárteles; que Sinaloa funcionó como el modelo de ese esquema, con secuestros de candidatos y presiones a dirigentes; y que el gobierno federal encubre a funcionarios vinculados al narcotráfico señalados por Estados Unidos. “¿Quieren pruebas? Pues vean el miedo de la gente. Vean a las familias buscando a los desaparecidos. Vean a los jóvenes destruidos, vean a las comunidades desplazadas”, dijo.
Al cierre de su discurso, Campos amplió el marco de su defensa. Sostuvo que la persecución en su contra no es un asunto personal, sino una señal de que nadie está seguro en el país cuando una gobernadora electa puede ser señalada violando su presunción de inocencia. “Persiguen a millones de mexicanos que quieren vivir en un país sin corrupción, sin cobardías, sin autoritarismos y sin narcogobiernos”, afirmó. La mandataria también advirtió contra lo que llamó la “falsa soberanía” que, según ella, Morena y la 4T pretenden usar como escudo: “No nos dejemos engañar. Esta persecución solo pretende tapar una verdad que ya es muy evidente en todo el país”.
Jorge Romero, dirigente nacional del PAN, cerró el acto con un reconocimiento a los gobiernos panistas de 2000 a 2012 y a los expresidentes Fox y Calderón por su combate al crimen organizado.
